como ser mas logico

Seguramente hayas oído alguna vez aquello de que el cerebro masculino es más lógico y racional que el femenino, que es más intuitivo y creativo. Y es cierto. Sin embargo, esto no siempre se cumple. Si tú no eres muy racional, sigue leyendo: Hoy, hablamos de cómo ser más lógico y racional.

1. Acepta el reto de ser más lógico y racional

Ser más racional y lógico no es fácil. Nuestro cerebro está diseñado para no serlo, tal y como nos enseñan el jinete y el elefante de Haidt.

Por tanto, debes aceptar el reto y trabajar de forma consciente por mejorar tu forma de pensar para hacerla más lógica y racional.

Debes comprometerte. Si no, tirarás la toalla.

2. Aprende sobre sesgos cognitivos y falacias

Para pensar racionalmente, es importante conocer los sesgos cognitivos. Los sesgos cognitivos son “atajos” que toma nuestro cerebro para dar respuesta rápida a todo aquello a lo que se enfrenta.

Sin embargo, estas respuestas no siempre son correctas. Sólo son útiles y funcionales. Pero no tienen por qué conducir a la verdad. El pensamiento lógico y racional es lo contrario a guiarse por sesgos.

Y, para superar los sesgos, hay que conocerlos (y, aun así, resulta casi imposible superarlos).

Nosotros tenemos un artículo sobre sesgos cognitivos, te invitamos a visitarlo y estudiarlo. Aprender de ellos y cómo enfrentarlos es un paso fundamental.

Por otro lado, deberías investigar, también, sobre falacias. Las falacias son razonamientos que parecen lógicos y racionales pero que no lo son. En realidad, son erróneos. Aquí tienes nuestro artículo sobre las principales falacias.

3. Crea métodos para ser más lógico y racional

Ya has empezado a dar los primeros pasos para convertirte en un pensador racional al aceptar el reto de desarrollar tu pensamiento e investigar acerca de tus sesgos.

El siguiente paso es crear y aplicar métodos que te ayuden a superar dichos sesgos. En el propio artículo sobre sesgos cognitivos damos algunas claves al respecto, pero tienes que tratar de encontrar los métodos que mejor te funcionen a ti para enfrentarte a los sesgos.

Y, deberías hacerlo, precisamente, en aquellos sesgos a los que seas más propenso. Por ejemplo, si eres muy propenso al sesgo de confirmación, rodéate de información contraria a tu opinión inicial.

Es tan sólo un ejemplo, pero se entiende la idea.

4. Practica: Participa en debates

Para ser más racional y más lógico hay que discutir, porque es en la discusión donde confrontamos nuestras ideas con la de los demás y podemos alcanzar algún tipo de verdad. Y, además, eso nos permitirá practicar nuestro pensamiento lógico y racional.

Por ello, deberías participar en más debates. Con ello, demuestras que estás abierto a la crítica y que eres capaz de responder de forma racional e intelectual, en lugar de emocional. Puedes hacer que un debate sea más racional haciendo lo siguiente:

  • Prepárate para explicar, defender y articular tus opiniones sobre un tema
  • Reconoce cuando alguien exponga un punto válido
  • Mantente abierto y acepta contraargumentos

Poco a poco, con esta forma de debatir, irás mejorando en tu pensamiento lógico y racional.

No obstante, debes estar atento a las falacias, porque son muy frecuentes en los debates y, aunque pueden parecer racionales y lógicas, no lo son. Por eso, antes, te dijimos que también debías aprender sobre las falacias. Debes ser capaz de identificarlas durante un debate.

5. Escucha atenta y activamente

En un debate (o en cualquier conversación, en realidad) es fundamental que escuches de forma atenta y activa.

Es importante escuchar con atención y tomarse el tiempo necesario para comprender lo que dice la otra persona. Con toda la información clara, podrás analizar completamente la situación o el argumento para llegar a una conclusión racional.

No intentes adelantarte ni dar cosas por sentado, porque puedes equivocarte y acabarás llegando a conclusiones erróneas (y, por tanto, dando respuestas erróneas).

Una persona lógica y racional está atenta a lo que el otro dice. Y, sobre todo, se queda con lo que el otro ha dicho, no con una interpretación distorsionada de lo que ha dicho.

6. Opina de forma racional

Una vez hayas entendido bien lo que dice la otra persona, es el momento de responder. Y, para hacerlo, debes hacer uso de la lógica y la racionalidad. No debes opinar de cualquier modo, por mucho que te moleste lo que haya dicho el otro.

Debes responder de forma racional. Para ello, puedes tener en cuenta lo siguiente:

  • Da pruebas, datos, argumentos o explicaciones que respalden tus opiniones. Es esencial que tus opiniones tengan un sustento en la realidad
  • No recurras a creencias o prejuicios, aunque creas que pueden ayudarte a ganar el debate
  • Si se presentan nuevas pruebas o argumentos, debes estar abierto a cambiar de opinión

Esto también aplica cuando no estés respondiendo, claro. Cuando plantees tus opiniones, en general, debes hacerlo de forma racional y lógica.

7. Ten en cuenta la perspectiva de la otra persona.

Puede que hayas trabajado mucho para ser más racional, pero puede que tengas que admitir que los demás no lo son. De hecho, esto pasa con muchísima frecuencia.

Es posible que tengas que ajustar tus expectativas, aprender a ser flexible y estar abierto a la realidad de que no todo el mundo se expresa racionalmente.

Una salida fácil a esto es insultar al otro y no preocuparte más por él. Y, ojo, a veces está bien. No todo el mundo merece que perdamos el tiempo con ellos.

Pero, en otros casos, deberías tratar de entender a esa persona y tratar de gestionar ese desajuste entre tu racionalidad y tu irracionalidad.

Por ejemplo, puede que tengas que comprender las experiencias vividas por la otra persona para ver por qué está tan cerrado al análisis racional del tema que estáis tratando. Quizá esa persona vivió algo muy duro y no puede creer que su caso fuera una excepción. Por ejemplo.

Trata de comprender al otro y trabajar la discusión desde ahí. Sé comprensivo y amable, porque, aunque la racionalidad es importante, también somos animales emocionales. Primero, conecta. Después, debate.

8. Reflexiona en soledad

Muchas veces, mientras estamos discutiendo con otra persona, no estamos dispuestos a dar nuestro brazo a torcer, incluso aunque la otra persona nos esté dando buenos argumentos que deberían hacernos cambiar nuestro punto de vista.

Es normal.

Lo importante no es que cambies de forma de pensar en ese momento (si lo haces, mejor, pero no es necesario). Lo importante es que seas capaz de reflexionar los argumentos que te han dado después, en soledad, y te atrevas a determinar si son correctos o no.

Esta reflexión en soledad es la que te ayudará a ir avanzando poco a poco hacia opiniones más sólidas, porque las vas analizando con criterios racionales y lógicos.

Como puedes ver, con estos sencillos pasos, podrás ser más lógico y racional. Esto es fundamental si quieres mejorar tu conocimiento sobre el mundo que te rodea. No se puede conocer la realidad sin un análisis lógico y racional de la misma.

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