Como-ser-mas-libre-independiente

Si hay algo que atraiga a una mujer es un hombre libre e independiente. Es el arquetipo del pirata, del vaquero, del guerrero solitario. Alguien capaz de buscarse la vida por sí mismo y que no depende de nadie. Hoy, te damos las claves acerca de cómo ser más libre e independiente.

Responsabilízate de tus actos y de tus emociones

No existe la libertad sin la responsabilidad. Esto es así de sencillo y, cuanto antes lo entiendas, antes podrás ser libre e independiente.

Si no eres responsable de tus actos y de tus emociones, significa que el responsable es otro y, por tanto, tú eres dependiente de ese otro. Por definición, no puedes ser libre e irresponsable.

Así pues, para ser más libre e independiente, el primer paso es ser responsable. Puedes aprender más sobre ello en nuestra guía acerca de cómo ser más maduro.

Una persona responsable es mucho más atractiva que una irresponsable, porque automáticamente transmite seriedad, independencia y libertad.

Es normal, quien no es responsable, es un niño, y, por tanto, dependiente de un tercero.

Conócete a ti mismo

El siguiente paso es conocerte a ti mismo. Esta es una norma básica de cualquier persona que quiera crecer y mejorar, y, además, es un paso necesario para alcanzar la libertad.

El conócete a ti mismo es lo que estaba escrito en el frontispicio del templo de Apolo en Delfos, por lo que, como ves, la idea de conocerse a uno mismo para mejorar y crecer como persona es antiquísima.

Conocerte a ti mismo te permitirá saber cuáles son tus miedos, tus potencialidades, aquello en lo que debes trabajar y aquello en lo que puedes apalancarte.

Con todo ello, podrás tomar mejores decisiones sobre tu vida y sobre tus metas y objetivos. Y, además, lo harás de forma única.

No dependerás de terceros, no será otro el que haya elegido tu futuro por ti, ni será otro quien elija los métodos que debes usar para alcanzar tus objetivos.

Conocerse a uno mismo es imprescindible para ser más libre e independiente.

Supera tus principales miedos

Una vez te conozcas a ti mismo, conocerás tus miedos más profundos. Cada uno tiene los suyos, así que no te sientas mal por tener miedos.

La diferencia entre una persona libre e independiente y una que no lo es, es que el primero es capaz de reconocerlos y enfrentarlos, mientras que el segundo ni siquiera se atreve a reconocerse que tiene esos miedos.

Aceptar tus miedos es fundamental para poder enfrentarte a ellos y superarlos, y superarlos es imprescindible para ser libre.

Piensa que los miedos son frenos que imposibilitan el crecimiento y que atenazan, que impiden el movimiento y la libre elección.

Te pongo un ejemplo: Si tienes miedo de hablar en público, ¿puedes decidir dar una conferencia? No, no tienes poder de elección. El miedo no te permite hacerlo.

Por eso, superar el miedo te hace más libre e independiente.

Arregla los problemas con tu familia

En muchos casos, se tienen problemas con la familia. Muchas veces son pequeños resquemores que no se comentaron en su momento y se han enquistado. A veces, ni siquiera la persona con quien tienes ese problema es consciente.

En otras ocasiones, los problemas pueden ser mucho más graves, con familias desestructuradas, casos de maltrato, etc.

Sea como sea, para ser independiente y libre, tienes que arreglar los problemas con tu familia. Ya sea hablándolo, solucionándolos y perdonándoos, ya sea cortando relaciones para siempre (algo radical, pero, en algunos casos, justificado).

¿Por qué necesitas arreglar los problemas con tu familia para ser libre? Pues porque todos estamos unidos de alguna forma a nuestra familia, y sólo empezamos a ser libres cuando la abandonamos (figuradamente).

Pero, si hay un problema no resuelto en casa, ese abandono nunca es total.

Hay un momento en el que se resuelven esos conflictos y se reconoce que el niño, ahora, es un hombre y que puede salir de la familia para formar una nueva.

Si no se resuelven esos conflictos, siempre se sigue siendo un niño, y, como dijimos antes, los niños no son libres ni independientes, por definición.

Por tanto, para ser libre, tienes que arreglar los problemas que tengas en casa.

Mejora tu autoconfianza

El siguiente paso es mejorar tu autoconfianza. Esto lo lograrás, en buena medida, con los primeros puntos, conociéndote mejor a ti mismo y superando tus miedos, así como conociendo mejor tus fortalezas.

Sin embargo, hay otras vías para mejorar tu autoconfianza. Por ejemplo, podrías apuntarte a teatro para mejorar tu timidez y hablar mejor, o, por supuesto, puedes apuntarte al gimnasio y ponerte fuerte.

De hecho, el deporte es una de las mejores formas de ganar confianza en uno mismo. Además, te servirá para mejorarte como persona, ser más disciplinado, más responsable y, en definitiva, te ayudará a conseguir una mentalidad que te haga más libre.

Si no tienes una buena confianza y seguridad en ti mismo, no te atreverás a ir a por lo que te mereces. Y alguien que no va a por lo que cree que se merece no es alguien libre.

Si tienes confianza y seguridad en ti mismo, podrás perseguir tus metas con más facilidad y actuar como te dicte tu espíritu.

Y actuar como te dicte tu espíritu y perseguir tus propias metas es la definición de libertad.

Busca un trabajo (o, mejor, emprende)

Con todo lo anterior, tendrás la base para ser libre e independiente. Es decir, tendrás la mentalidad y el espíritu de un hombre libre. Pero no puedes quedarte ahí. Hay que ir a lo material y a lo intelectual.

En cuanto a lo material, lo más importante es que encuentres un trabajo. O, mejor aún, que emprendas y crees tu propio trabajo.

Y me da igual si estás estudiando o lo que quieras. Si no trabajas y ganas tu propio dinero, no puedes ser libre e independiente. Es una obviedad.

Puedes posponerlo, si quieres. Ya serás libre dentro de uno años.

Pero, si quieres ser libre HOY, tienes que ganar dinero HOY.

Así que busca un trabajo (aquí tienes una guía sobre cómo ser más empleable) o emprende (aquí tienes una guía sobre cómo emprender un negocio online sin apenas dinero).

Independízate

Este punto suele dar miedo, pero es fundamental. Independizarte te da una libertad enorme. Dejar de vivir con tus padres es el rito de paso más claro por el que una persona deja de ser un niño y se convierte en un hombre.

Así que, sí, deberías independizarte. Preferiblemente, solo, sin irte con compañeros a compartir piso.

Al estar solo, aprenderás a hacer las labores del día a día y ser responsable, que es un punto fundamental para ser libre.

Y no hace falta decirte que, al tener un lugar propio, puedes decidir con más libertad qué hacer y qué no hacer.

Por ello, vivir en una casa propia te permite tener mucha más libertad material.

Y, sí, sé que las viviendas están caras, pero por eso tienes que buscar un trabajo (o, mejor aún, crear el tuyo propio), para poder pagar un alquiler.

Y no tengas miedo en irte a vivir a un mal barrio o a una ciudad algo más alejada de donde estás viviendo ahora mismo. Todo eso son, por un lado, aprendizajes, y, por otro, sacrificios que hace un hombre que quiere ser libre.

¡Ser libre e independiente no es un camino de rosas!

Tú decides si quieres vivir en una jaula de oro en casa de tus padres o vivir en libertad.

Evita las deudas

Tanto si tienes trabajo como si eres autónomo, tanto si vives con tus padres como si vives solo, evita las deudas. Así, sin más. Las deudas restan libertad.

De hecho, en la Antigua Roma, se consideraba que el que tenía deudas era un esclavo. Y así es.

Evitar la deuda te dará más libertad material, porque no tendrás que darle tu dinero mes tras mes a nadie.

Así que, en el caso de que tengas deudas, pon toda tu energía en pagarla cuanto antes y quitártela de encima. Y, si no tienes, no te endeudes.

Hay excepciones para esto último, pero, de momento, lo mejor que puedes hacer es no endeudarte. Ya entrarás en las excepciones cuando domines el tema del dinero y sepas manejarlo y ponerlo a trabajar para ti.

Y, para complementar este punto y aprender más sobre manejo del dinero, puedes ver aquí nuestra guía sobre cómo ser rico, porque no hace falta explicar que, cuando tienes dinero, ganas en libertad, porque tienes más medios materiales para cumplir tus planes vitales.

Aumenta tu criterio (aprende de sesgos)

Apañado el tema de la libertad material, vamos con el tema intelectual. Lo primero es aumentar tu criterio.

Una persona sin criterio es una persona que se cree mentiras y que se deja guiar por el primer vendedor de crecepelo que se le cruza en el camino.

Y esto es poco importante si te engañan a la hora de comprar tal o cual producto, pero la cosa se complica cuando el vendedor de crecepelo no te vende un producto sino una idea política o unos valores morales.

Por tanto, debes aumentar tu criterio, para discernir la verdad de la mentira. Porque sólo la verdad te hace libre.

¿Cómo aumentar tu criterio? Pues entendiendo cómo funciona el cerebro y, sobre todo, entendiendo cómo operan los sesgos cognitivos en tu mente. Aquí tienes una lista de los principales sesgos cognitivos y cómo luchar contra ellos.

Conocer los sesgos cognitivos no hará que desaparezcan. Es algo con lo que convivimos. De hecho, son la forma de ser de nuestro elefante (si no sabes de qué hablo, lee nuestro artículo sobre el jinete y el elefante de Jonathan Haidt).

Pero, al menos, conociéndolos, podrás reflexionar y plantearte la duda de si no estarás cayendo en alguno de ellos al defender tal o cual cosa, pensar de tal o cual modo, etc.

Además de lo anterior, para tener criterio será importante que leas y estudies. ¡Cuidado! Y no sólo de aquello que confirma tu forma de pensar, sino también aquello que da argumentos contra lo que piensas.

Sólo así se puede obtener criterio, encontrar la verdad, y, en consecuencia, ser libre.

Además, una persona con criterio, que es capaz de opinar libremente y tener ideas propias que no encajan perfectamente en un perfil prediseñado, es una persona que los demás ven como independiente.

Y eso es atractivo.

Estudia

Como decía hace un momento, para ser libre, tienes que estudiar, mejorar tu cultura, tu sabiduría y, en la medida de lo posible, tu inteligencia.

Mira, hay una frase muy cierta que dice que todos seguimos ideas de algún filósofo muerto, lo sepamos o no. Si quieres ser libre, tienes que saber quién ha hablado de tus ideas antes de que tú las adquirieras, profundizar en ellas, cuestionarlas, saber argumentarlas, etc.

Tienes que entender tu cultura y tu inteligencia del mismo modo que tu riqueza: Cuanto mayor sea, más margen para operar tienes, y, por tanto, más libre eres.

Piensa, por ejemplo, que quieres escribir un libro (un buen libro). Si no tienes recursos materiales, no puedes dedicarte a escribirlo, así que no eres libre. Pero si no tienes cultura e inteligencia, tampoco vas a poder escribirlo, así que tampoco vas a ser libre.

Plantearte objetivos está muy bien, pero necesitas cultura e inteligencia para poder alcanzarlos, para diseñar planes que te permitan conseguir tus metas y, dicho sea de paso, para idear objetivos más allá de lo evidente.

Aquí tienes nuestra guía para ser más inteligente, culto y sabio, para que vayas trabajando en ello.

Además, ten en cuenta que una persona inteligente, culta y sabia es mucho más difícil de engañar y piensa más por sí misma, así que es mucho más independiente.

No temas a la soledad

Uno de los mayores errores que puede cometer un hombre que quiere ser libre es tratar de buscar fuera lo que sólo puede conseguir dentro de sí mismo.

Muchas personas, por ejemplo, buscan pareja para completarse, para no sentirse vacíos. Y eso es malo.

Si te emparejas o tienes amigos, debe ser porque te gusta compartir tiempo con ellos, porque te aportan un valor, porque tu espíritu lo desea. Lo que te guíe a ello no puede ser el miedo, la dependencia o la necesidad.

Una persona que es capaz de vivir solo, sin pareja ni amigos, es una persona independiente y libre.

¡Cuidado! No puedes quedarte ahí. Un hombre sólo está completo cuando está inserto en su comunidad, pero debes ser capaz de estar igualmente completo en soledad.

Debes ser capaz de sobrevivir sin la comunidad. Eso te hará libre e independiente. Y, entonces, volverás a la comunidad porque lo deseas, no porque lo necesitas. Y eso lo notarán tanto las mujeres como los hombres, que te respetarán por ser alguien libre e independiente.

Como ves, ser más libre e independiente no es algo imposible. Si trabajas los consejos que te hemos dado, conseguirás vivir más por tu cuenta, sin depender de terceros, y eso te hará más atractivo. Aunque, para entonces, ser más atractivo ya no será un objetivo ni algo que te interese. Paradójico, ¿no?

Artículo anteriorCómo ser más elegante (+20 trucos y consejos)
Artículo siguienteCómo ser más valiente
El equipo de redacción de MundoMarte, compuesto por especialistas en diversas áreas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí