Pesas para pene

Entre las distintas técnicas para alargar el pene, hay una que destaca por su simpilicidad. Se trata de las pesas para el pene, también conocido como hanging. Hoy, te contamos todo lo que debes saber sobre esta técnica milenaria que permite alargar el pene… Pero que tiene sus riesgos. ¡Vamos allá!

¿En qué consisten las pesas para el pene?

Las pesas para el pene consisten, precisamente, en lo que parece: Colocar pesos en la polla para que, por efecto de la gravedad, ésta se alargue.

No se trata de “hacer pesas” con la polla en estado de erección, sino de colgarte un peso en la polla flácida para que ésta se estire.

Es una técnica que guarda mucha relación con el Jes Extender. Generalmente, se dice que es más agresiva, pero, en realidad, eso dependerá del peso que te pongas y de cuánto estires el Jes Extender.

En la práctica, es lo mismo, estás usando un efecto de tracción para estresar el pene, crear microrroturas y que, al curarse, produzcan un efecto de alargamiento. Básicamente, como sucedería si te colgases pesos en los lóbulos de las orejas (o como sucede de forma natural con la edad, vaya).

Por supuesto, el uso de pesas para el pene tiene sus riesgos, que también comentaremos más adelante. Sin embargo, si se hace de un modo razonable, no deberías tener problemas.

¿Funcionan las pesas para el pene?

Sí. Funcionan y es bastante obvio y lógico que funcionen. Al fin y al cabo, si a cualquier parte del cuerpo que cuelga le pones un peso, acaba cediendo por efecto de la gravedad, ¿no?

¿Por qué no iba a suceder lo mismo con la polla?

Efectivamente, pasa lo mismo.

De hecho, en este estudio, se vio que el uso del Jes Extender permitió a los participantes conseguir casi 2 centímetros de largo adicional tras 6 meses de uso.

Y las pesas para el pene siguen la misma lógica que el Jes Extender: Traccionar el pene y estirarlo.

Así que podemos extrapolar las conclusiones de ese estudio al uso de pesas para el pene.

En mi caso particular, el uso del Jes Extender se hacía muy incómodo. Se me resbalaba del capullo cada dos por tres, tenía que apretarlo muchísimo para que no se resbalara… En fin, no era cómodo.

En cambio, las pesas para el pene me funcionan mucho mejor. Así que es lo que uso.

¿Qué dispositivo debería usar?

Por internet hay diferentes dispositivos para hacer hanging, y, la verdad, aunque al principio pensaba que no eran necesarios, sí que lo son.

Piensa que vas a tener que colgarte bastante peso a medida que vayas avanzando, y necesitas un sistema de acoplamiento al capullo que sea bueno y no te haga daño. Si usas una goma, cuerda o cualquier otra cosa similar, vas a destrozarte la polla.

Lo mejor es utilizar un sistema de agarre por vacío, como este, y colgar ahí el peso. El peso sí puedes sacarlo de cualquier lado, desde discos de pesas hasta botellas o garrafas de agua. Lo que necesites.

¿Qué peso debería usar?

Este es el punto más importante, porque el uso de pesas para el pene implica un buen estrés para la polla. Es por eso que debemos ir poco a poco.

Si nos colgamos mucho peso del pene de primeras, podemos provocarnos una fuga venosa, que es un problema muy serio (hablamos de él más adelante, en la sección de riesgos).

Por eso, tienes que empezar con un peso muy ligero. Lo justo para notar que tienes algo colgando.

Según vaya pasando el tiempo, puedes ir aumentando el peso, porque los tejidos del pene se van acostumbrando a estar bajo presión, traccionados, y puedes añadir más estrés.

Si te paras a pensarlo, se parece bastante al trabajo en el gimnasio.

En cuanto al peso concreto que deberías usar, depende, porque cada polla es un mundo.

Deberías empezar con un peso en el que notes cierta tirantez, pero sin causar molestia ni, por supuesto, dolor.

A partir de ahí, vas subiendo el peso, notando cada vez un poquito más de molestia por el efecto de la tirantez (sólo por el efecto de la tirantez, si notases algún otro tipo de molestia o dolor, deberías parar de inmediato y dejar unos días de recuperación).

Personalmente, he empezado con aproximadamente medio kilo, y pretendo ir subiendo paulatinamente semana a semana.

No obstante, para estar al tanto de mis avances y de lo que hago exactamente, te recomiendo visitar la guía de cómo agrandar el pene, donde hago un seguimiento periódico de mi caso.

¿Durante cuánto tiempo debería usar pesas para el pene?

El tiempo es otro de los factores clave.

Como ya hemos comentado, las pesas para el pene son más agresivas que el Jes Extender, así que, aunque el extensor de pene se puede usar por muchas horas, en el caso de las pesas para el pene conviene reducir el tiempo de uso.

Lo que yo hago actualmente son cuatro sesiones de una hora, durante todo el día (mientras estoy trabajando o haciendo otras cosas).

De esta forma, puedo aplicar bastante estrés al pene, pero, al mismo tiempo, voy dejando ratos para que se relaje y se recupere.

Esto lo hago 5 veces por semana, dejando libres los martes y los sábados para que se cure cualquier pequeño problema que pueda haber y que sea imperceptible.

Pero, de nuevo, para saber más sobre mis rutinas, visita el seguimiento de mi caso personal.

¿Cuándo empezaré a ver resultados?

En teoría, siguiendo el artículo científico mencionado antes, al cabo de 6 meses se debería poder ver un aumento de aproximadamente 1,7 centímetros.

Sin embargo, hay que mencionar que el crecimiento es paulatino, así que, en 3 meses, ya deberías haber visto un aumento de 0,9 centímetros, aproximadamente.

También hay que decir que las pesas, como decimos, son más agresivas que el Jes Extender (que es en lo que se basa el estudio), por lo que deberíamos notar más aumento en menos tiempo.

No obstante, esto es en base a lecturas del tema. Si quieres saber cuánto puedes alcanzar, te invito a echar un vistazo al seguimiento de mi caso personal, donde iré contando todo periódicamente. Así te podrás hacer una idea.

El riesgo de disfunción eréctil

Las pesas para el pene tienen riesgos que hay que tener en cuenta para evitar problemas.

No vamos a detenernos en problemas de heriditas ni hematomas nada así, porque eso no reviste mayores problemas (simplemente, si ves puntitos de color rojo, morado o negro, descansa unos días).

El auténtico problema que puede aparecer al usar pesas para el pene (y cualquier otro sistema de agrandamiento de pene, sea de largura o de grosor) es el de disfunción eréctil.

La disfunción eréctil puede tener cuatro grandes tipos de causas: Causas psicológicas, causas hormonales, causas farmacológicas o causas vasculares.

Pues bien, con las pesas para el pene (y con los distintos sistemas de agrandamiento de pene), podemos tener disfunción eréctil por causa vascular. Concretamente, por lo que se conoce como “fuga venosa”.

Long story short: El pene se llena de sangre por la excitación y hay un sistema que impide que la sangre se salga. A base de estresar el pene podemos producir desgarros severos que se carguen ese sistema que impide que la sangre se salga del pene y vuelva al resto del cuerpo.

Así, tú estás cachondo, la sangre va a la polla, pero tal y como entra sale, porque no hay una esclusa ahí impidiendo que se salga. Por eso se llama fuga venosa.

Para evitar esto hay que ir poquito a poco y con buena letra con cualquier método de agrandamiento de pene, parar al más mínimo atisbo de problema o dolorcillo, y dejar días de descanso para que el pene se recupere internamente.

Además, hay que decir que esto no es algo que pase de un día para otro. Es algo que se va notando. Así que, si notas que tus erecciones van siendo más débiles, lo que tienes que hacer es dejar de hacer los ejercicios y permitir que la polla se sane.

Después de unos días, volverás a tener erecciones fuertes y podrás continuar.

El problema viene cuando no haces caso a estos avisos del cuerpo y sigues forzando la máquina o cuando, directamente, usas un exceso de peso para tu nivel actual.

Pero, como ves, es fácil tenerlo bajo control.

¿Tengo que estar de pie para que funcione?

A diferencia de los extensores de pene, las pesas para el pene operan por efecto de la gravedad. Por tanto, cuando mejor funcionan es cuando estás de pie.

Esto es un problema, porque tienes que usarlas también alrededor de 6 horas al día, y estar esas 6 horas dando vueltas por casa estando de pie, es complicado.

En mi caso, por ejemplo, trabajo desde casa en el ordenador, por lo que paso mucho tiempo sentado.

Lo que he hecho es acostumbrarme a sentarme en el borde de la silla, de tal forma que me cuelgan los huevos y la polla con la pesa en el extremo (como ventaja adicional, sentándome de esta forma tengo una mejor postura para la espalda).

No obstante, incluso estando sentado en el borde de la silla puedes tener problemas. Si llevas pantalones, la tela retendrá la pesa y no tendrás un efecto tan potente de tracción.

Lo que hago en este caso es sacar la polla por la pernera del pantalón corto y dejar que cuelgue libre.

Obviamente, si haces esto en la oficina igual te miran raro.

Pero, si trabajas en casa, sí puedes hacerlo.

Y hasta aquí esta guía sobre pesas para el pene. Como ves, las pesas para el pene funcionan. Eso sí, hay que ir con cuidado porque puede provocar daños serios, así que hay que ir poco a poco. Despacito y con buena letra. Con ello, y complementando con otros métodos, conseguiremos buenos resultados sin riesgo.

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