retrasar eyaculacion y aguantar mas en la cama

Aguantar más en la cama es uno de los deseos de prácticamente cualquier hombre. Y, no te voy a engañar: No es fácil. Pero se puede conseguir. Hoy, hablamos de cómo controlar la eyaculación y aguantar más en la cama.

¿Cuánto dura un coito promedio?

En este estudio realizado en 2005 por el Journal of Sexual Medicine los investigadores utilizaron cronómetros para medir el tiempo transcurrido entre la penetración vaginal y la eyaculación masculina en 500 parejas heterosexuales durante cuatro semanas.

Y el tiempo medio fue… 5,4 minutos.

¡5,4 minutos de media!

Esto significa que hubo mucha gente que duró menos de cinco minutos.

Así que, si estás en ese entorno, no tienes por qué preocuparte demasiado. Estás en la media.

Y es que el porno nos lleva a hacernos una idea muy errónea del sexo. Los tíos capaces de aguantar 20 minutos seguidos follando son los menos. No digamos ya los que aguantan una hora o más.

Lo normal es mucho menos. Ya lo ves en ese estudio: Unos 5 o 6 minutos.

¿Quieres aguantar más?

Bien, adelante, es un buen objetivo. Pero no creas que estás durando poquísimo, porque, probablemente, no sea el caso.

Sobre la eyaculación precoz

Por otro lado, hay un problema médicamente diagnosticado que se llama eyaculación precoz.

La eyaculación precoz no es durar poco en la cama. Es correrte antes siquiera de meterla.

Literalmente.

Si aguantas muy poco follando (digamos, dos minutos), no tienes eyaculación precoz. Aguantas poco, pero no tienes eyaculación precoz.

Ojo, que igual te vendrían bien algunos de los fármacos que se usan para la eyaculación precoz (no lo recomendamos), pero no tienes eyaculación precoz.

Consejos y estrategias para aguantar más en la cama

Bien, ahora que tenemos las cosas claras, vamos a ver los consejos para retrasar la eyaculación y aguantar más en la cama:

1. Practica ejercicios de Kegel

Fortalecer los músculos del suelo pélvico es una forma recomendada por los médicos para controlar la eyaculación.

No basta con fortalecer los músculos, sino que tienes que aprender a conocer tu cuerpo y sentir cuándo estás a punto de llegar a un punto de no retorno que te haga eyacular. Y, en ese momento, contraes los músculos e impides la eyaculación.

Pero, para poder hacer eso, necesitas tener los músculos del suelo pélvico fuertes. Y eso lo consigues con ejercicios de Kegel.

No vamos a profundizar mucho en esto aquí porque ya tenemos una completa guía sobre cómo hacer los ejercicios de Kegel.

Visítala, practica y fortalece tus músculos del suelo pélvico.

Pero, insistimos: Con sólo eso no es suficiente, tienes que conocerte a ti mismo para saber cuándo estás llegando al punto de no retorno y, en ese momento, contraer los músculos para evitar la eyaculación hasta que baje la excitación.

2. Prueba otras posturas

Tendemos a pensar que debemos probar diferentes posiciones sexuales para aumentar la aventura y la variedad de la intimidad. Y es cierto: Es divertido probar cosas nuevas y es esencial para una vida amorosa feliz.

Pero podemos cambiar de postura por otra razón: Para aguantar más en la cama.

Si tienes problemas para rendir en la cama, puedes probar diferentes posiciones sexuales, puesto que algunas estimulan más que otras los genitales.

¿Qué posturas sexuales pueden hacer que te quedes más tiempo en la cama?

Pues puedes probar las siguientes:

  1. La vaquera: La típica con ella encima. En esta postura, la velocidad suele ser menor y, además, el pene está menos estimulado. Esto hará que aguantes más. ¿Lo mejor? Aunque el pene recibe menos estimulación, la vagina recibe la misma o más (porque puedes estimular más fácilmente su punto G).
  2. La vaquera al revés: Lo mismo que en el caso anterior, sólo que con ella dándote la espalda en vez de dándote la cara.
  3. Misionero sin penetración: Esto es más un “interludio” que una postura. Simplemente, en la postura del misionero, no la metas. Roza el tronco de tu polla por su clítoris y vulva. Eso aumentará su excitación sin que tú recibas demasiada estimulación. Es mejor hacerlo con el tronco porque el capullo tiene mucha sensibilidad y si vienes de estar dentro de ella y estás muy cachondo puedes correrte.
  4. El trono: Esta posición es parecida a la de la vaquera, pero sentado en una silla en vez de tumbado en la cama. Tiene los mismos beneficios.

En definitiva, prueba diferentes posturas y encuentra aquellas en las que menos estimulación recibas y más te permitan durar.

Conociendo bien estas posturas y sabiendo parar de vez en cuando para reducir el nivel de excitación, puedes alcanzar fácilmente el cuarto de hora follando sin mucho problema.

3. Utiliza un spray o gel retardante

Los geles o el spray retardante es otro método probado para prolongar el sexo. Estos productos tienen lidocaína, que es un anestésico local. Al tener menos sensibilidad, puedes aguantar más.

¿El problema? Obviamente, que no vas a disfrutar tanto, porque no vas a tener sensibilidad. Por eso no nos parece la mejor solución de todas.

No obstante, si estás un poco frustrado por aguantar poco en la cama, puedes utilizarlo durante un tiempo para ganar confianza en ti mismo aguantando un poco más al mismo tiempo que pones en práctica los otros consejos de esta guía.

Con el tiempo, dominarás bien las demás estrategias y ya no necesitarás usar un gel o spray retardante.

Aquí te dejo un gel de lidocaína que va bastante bien para insensibilizar el pene y retrasar la eyaculación.

Ten en cuenta lo siguiente al utilizarlo:

  1. Usa la cantidad correcta: La sensibilidad de cada hombre es diferente. Algunos hombres necesitan más cantidad que otros. Lo mejor es tomárselo con calma al principio. Si necesitas más cantidad, siempre puedes usar más en la próxima ocasión.
  2. Aplícalo con tiempo: Asegúrate usar el gel retardante entre 5 y 15 minutos antes de follar. Si no das tiempo a que actúe, no obtendrás sus efectos.
  3. Aplícalo en el cuerpo del pene, también: La zona más erógena del pene es el capullo, pero deberías utilizarlo también en el cuerpo del pene para desensibilizarlo por entero y, así, asegurarte de que vas a aguantar más.
  4. Usa condón: Piensa que estamos hablando de una lidocaína de uso tópico. Esto significa que, si te pones el gel y se la metes a tu novia, le vas a insensibilizar el coño. No es el objetivo. Por eso, usa condón y evita que el gel entre en contacto con sus partes.

4. Conoce tu punto de no retorno

Ya lo hemos comentado antes, pero hay que insistir: Lo más importante para aguantar más en la cama es conocerte mejor y, sobre todo, saber cuándo estás llegando a tu punto de no retorno.

¿Cuál es la razón última por la que te corres demasiado rápido? La sobreestimulación.

La sobreestimulación te lleva a un punto de no retorno y, en ese punto, es imposible frenar la eyaculación.

Conocer tu punto de no retorno significa que eres capaz de ver cuándo estás llegando y parar para evitar seguir estimulándote.

Puedes utilizar este momento para apretar tus músculos del suelo pélvico y asegurarte de no correrte (por eso conocer tu punto de no retorno y los ejercicios de Kegel combinan tan bien).

¿Cómo encontrar tu punto de no retorno? Sigue estos pasos:

  1. Mastúrbate hasta estar bastante excitado: Hazte una paja normalmente.
  2. Para cuando sientas que te vas a correr y piensa en otra cosa: Cuando sientas que te vas a correr, para, baja la excitación a cero, no te toques, quita el porno o lo que estés usando y piensa en otra cosa que reduzca tu excitación. Piensa en morsas, por ejemplo (salvo que te exciten las morsas). Tienes que bajar a cero la excitación.
  3. Repite varias veces: Cuando la excitación haya bajado, vuelve a masturbarte hasta alcanzar de nuevo ese punto de máxima excitación. En ese momento, para. Y vuelve a repetir. Y así constantemente. Cada vez alcanzarás antes el punto de no retorno. Es normal. Y da igual, porque lo importante es que te familiarices con él y aprendas a controlarlo.
  4. A la semana siguiente, lo mismo, pero sin pensar en otra cosa: Cuando ya tengas práctica con los puntos anteriores, haz lo mismo, pero no pienses en otra cosa. Sigue mirando el porno o con la fantasía que tenías en la cabeza. Intenta no correrte a pesar de ello. ¿Por qué? Porque, cuando estés con una mujer, la excitación no bajará a 0. ¡Tendrás a una mujer en pelotas pidiendo que la folles! Tienes que ser capaz de manejar eso.
  5. A la semana siguiente, lo mismo, pero sin dejar de tocarte: El siguiente paso es hacer lo mismo, pero, cuando trates de bajar tu excitación, en vez de dejar de tocarte, mantener tu polla agarrada por la base. Esto es complicado, así que, si ves que te vas a correr, suelta. Pero ve practicando hasta que puedas mantener tu excitación bajo control sin correrte mientras sigues visualizando algo excitante y estás agarrándote la polla. Con ello, idealmente, cuando estés con una mujer, podrás mantener la excitación baja aun teniéndola dentro de ella (eso sí, sin moverte).

Repitiendo esto durante varios días, serás capaz de conocer muy bien tu punto de no retorno. Idealmente, también deberías practicarlo con una mujer en la cama. Pero quizá no tienes posibilidad. En tal caso, limítate a la masturbación. Si sí puedes practicar con una mujer, mejor.

Además, esta práctica tiene la ventaja de que, cuando por fin te corras, el orgasmo será mucho más fuerte.

Una última cosa: Cuando estés con una mujer y llegues al punto de no retorno y pares para reducir la excitación, no puedes irte a echar un cigarro o jugar a la play. Tienes que seguir ahí trabajándola para que ella siga cachonda. Usa los dedos o dale unos besitos o unos bofetones según sea su rollo. Pero mantenla activa.

Esto es obvio, pero vaya, por si acaso.

5. El apretón

El apretón es una solución de último recurso cuando no has podido parar antes del punto de no retorno, pero ni queda bien, ni es cómoda ni nada. Trata de evitar tener que usarla.

Pero, bueno, si no queda otra, te digo cómo funciona:

Cuando notes que has llegado al punto de no retorno y que te vas a correr, sácala, baja el contacto a cero y aprieta con fuerza (haciendo el símbolo de OK, como si de un jelq se tratase) en el punto en que se une el capullo con el tronco.

Esto hará que el semen no pueda salir y, en principio, te puede permitir seguir follando. ¿La realidad? A menudo cuando sueltas sale el semen y se baja la erección.

Pero, oye, puedes probar algún día masturbándote y ver si a ti te sirve y si consigues manejarlo.

Pero, por nuestra parte, recomendamos mejor el truco anterior que este.

Simplemente, lo incluimos para darte todas las herramientas posibles.

6. Mejora tus preliminares y tu sexo sin penetración

Hay muchas diferencias en la forma en que disfrutamos el sexo los hombres y las mujeres. Ellas son mucho más sensitivas de diferentes formas, mientras que nosotros somos mucho más de clavarla y listo.

Esto puede ser un problema si no sabes manejarlo, pero también puede ser tu mayor aliado.

Piénsalo: Si ella se pone cachonda con algo que a ti no te excita especialmente, eso significa que puedes tenerla al borde del orgasmo sin que tú hayas siquiera empezado.

Es cierto que algunos hombres se calientan tanto como las mujeres en los preliminares, pero lo normal es que, aunque todos nos pongamos cachondos en ese momento, no lleguemos al nivel de excitación que llegan ellas.

Así que, simplemente, puedes probar a no meterla tan pronto. Puedes pasar más tiempo con los preliminares y el sexo sin penetración, en cualquiera de las mil formas que hay de jugar.

Además, puedes trabajar esos juegos cada vez que alcances el punto de no retorno y quieras bajar la excitación, no sólo al principio.

Aquí te dejo algunos consejos para calentar a la chavala con la que estés, de forma que, cuando vayas a penetrar, ella no tarde mucho en correrse:

  1. Antes del sexo: No se trata sólo de lo que se hace en el dormitorio. Es igualmente importante hacer cosas fuera del dormitorio. Es importante tratar a tu pareja bien, ser amable y a la vez mantenerte excitante para ella. Esto incluye los abrazos, los besos y otras formas de afecto, pero también a hacer ejercicio delante de ella, dejar que vea tu cuerpo (especialmente si tienes un cuerpo fit), decirle cosas que la exciten, etc. No es buena idea ser un gilipollas durante el día y esperar follar bien por la noche.
  2. El entorno: Asegúrate de tener un lugar limpio y preparado. A ninguna mujer le gusta follar en una pocilga. Las luces cálidas también ayudan, por eso las usan las putas. Las velas aromáticas también pueden funcionar.
  3. Sácala del día a día: Es importante que, si vas a acostarte con esa chavala (sea tu novia o una desconocida), la saques del día a día. Se trata de que se olvide de lo demás y se centre en ti y en el momento. Eso implica que tengas una conversación que no trate sobre sus estudios o trabajo ni otras responsabilidades. Si está en tu casa y estáis tan cómodos como para ir a follar, seguro que podéis hablar de otras cosas.
  4. Masajes: Los masajes son una buena forma de empezar unos preliminares. Y, ojo, no siempre es necesario que seas tú quien le da el masaje. Puedes pedírselo a ella y, desde ahí, ir subiendo la temperatura de la situación.
  5. Utiliza palabras excitantes: La excitación empieza en el cerebro, y más en las mujeres. Así que puedes ir diciéndole cosas excitantes mientras está dándote el masaje para que se vaya poniendo a tono.
  6. Preliminares con tiempo: Y, después de todo lo anterior, puedes pasar a los preliminares propiamente dichos, que incluyen todos los juegos y sexo sin penetración que se te pase por la cabeza. Lo importante es alargar este momento para que ella alcance la máxima excitación posible.

Para terminar este punto, volver a insistir en lo mismo: Con esta guía vas a conseguir aguantar más tiempo en la casa, pero imagínate que no lo consigues.

Imagina que duras 5 minutos y nunca vas a ser capaz de durar más de 5 minutos.

Eso no es problema si llevas a tu chica a un estado de excitación tal que sólo necesite 5 minutos de coito para correrse.

Los preliminares son tu mayor aliado.

7. Trata de reducir tu ansiedad por rendimiento

La ansiedad por rendimiento, también conocida como ansiedad por anticipación, es una ansiedad que aparece cuando anticipamos que algo nos va a salir mal.

Y, si sufres porque te corres muy rápido, seguro que ya lo has experimentado alguna vez, ¿verdad?

La putada de la ansiedad por rendimiento es que, a menudo, provoca una profecía autocumplida. Estás tan acojonado porque la cosa va a ir mal que no te centras y, efectivamente, la cosa acaba yendo mal.

¡Pero todo está en tu cabeza!

Si has tenido una o más malas experiencias en la intimidad, la ansiedad por el rendimiento sexual puede ser muy grave.

Puedes perder la confianza en ti mismo al sentirte avergonzado o frustrado cuando las cosas no salen como las habías planeado.

Y esto puede meterte en un círculo vicioso muy jodido, porque las personas que sufren algún tipo de ansiedad tienden a intentar evitar aquello que les produce ansiedad.

Es decir, que, si no gestionas esa ansiedad por anticipación, puedes acabar no queriendo tener sexo. Y eso, a su vez, te puede llevar a acabar teniendo miedo a las mujeres (porque quizá alguna quiera acostarse contigo y ¡vaya movida!).

En consecuencia, acabarás jodido, pero sin joder. Solo y frustrado.

Y no es así como debe sentirse un hombre.

Así que… ¿Cómo reducir la ansiedad por anticipación en el campo del sexo?

  • Intenta que no te coma la ansiedad: No dejes que la ansiedad se apodere de ti. Tienes mucho que ganar si vences tu ansiedad, así que comprométete a luchar contra ella y no permitir que el miedo venza. Obviamente, con esto no va a ser suficiente, pero este paso es fundamental. Sin compromiso, no es posible superar ninguna ansiedad.
  • Practica las estrategias de esta guía: El siguiente paso es poner en práctica las estrategias de esta guía. El simple hecho de ver que vas avanzando, que vas conociéndote mejor, que tienes más control sobre tu eyaculación y demás, hará que te resulte más fácil volver a intentarlo. Esta es la grandeza de los hombres, que somos capaces de superar nuestros límites.
  • Hable de su ansiedad con su pareja: La ansiedad no es algo con lo que tengas que lidiar solo. Si tienes pareja, habla con ella del tema con normalidad. Si no tienes, valora comentárselo a la chavala con la que te vayas a acostar. A veces, el simple hecho de reconocer que tienes ansiedad puede suponer una gran diferencia en tu salud mental, que te relajes y que todo fluya mejor (además, de este modo, la chica con la que estés también pondrá de su parte para hacerlo todo más fácil).
  • Haz lo que puedas para mejorar: Céntrate en las cosas que puedes cambiar. También puedes considerar la posibilidad de mejorar tu aspecto físico. Estar en buena forma puede ayudar con la ansiedad por el rendimiento sexual.
  • Habla con un sexólogo: Un terapeuta está capacitado para ayudar con la ansiedad por anticipación en el plano sexual, así que puedes valorar acudir a uno.
  • Acude a profesionales: Este punto pude ser un poco controvertido, pero yo lo menciono y ya tú decides si estás dispuesto, si va contra tus valores o lo que sea. Acudir a profesionales del sexo puede ayudarte mucho con la ansiedad por anticipación. Por varios motivos:
    • El primero, que ¿qué más da lo que opine ella una vez te vayas? No va a ir contándolo por ahí ni la vas a volver a ver, ¿qué importa?
    • El segundo, es una profesional, y te va a hacer sentir bien, aunque folles fatal. Que igual tú sabes que todo eso es falso, pero es mejor que ver la frustración en la cara de la chica con la que te has acostado.
    • El tercero, puedes probar con varias, intentando aguantar un poco más con cada una de ellas. Y, de paso, ganando confianza porque cada vez estás con más mujeres diferentes.
    • El cuarto, por todo lo anterior, la práctica hará que le pierdas el miedo al sexo. No sólo es que aguantes más en la cama (que aguantarás más), sino que, si no aguantases más, aun así reducirías tu ansiedad porque verías que tampoco pasa nada por ello.

¡Ojo! Esto te vale tanto en el caso de que tengas ansiedad por anticipación porque duras poco en la cama como en el caso de que la tengas por algún gatillazo o por cualquier otro motivo.

La única forma de superar la ansiedad por anticipación es practicar, normalizar y ver que nada tiene tanta importancia.

Si total, en unos años vamos a estar todos calvos bajo tierra. No te comas tanto la cabeza.

8. Mastúrbate antes de follar

No hace falta que te diga que, cuanto más lleves sin descargar, más ganas tendrás de hacerlo y más excitado estarás en el momento. Por eso, una opción inteligente es masturbarte antes de ir a tener cualquier relación sexual.

Esto hará que estés menos cachondo en el momento y que aguantes más en la cama.

Lo único que tienes que tener en cuenta es el periodo refractario. El periodo refractario es el tiempo que pasa entre que te corres y puedes volver a mantener una erección. Y este periodo varía de hombre en hombre.

Algunos (los más suertudos), no tienen periodo refractario. Los jóvenes suelen tener un periodo refractario breve. A medida que se es más mayor, este periodo crece. Y, como digo, dentro de eso, cada cual es un mundo y tiene un periodo refractario diferente.

Por eso, para poder usar esta estrategia, debes conocer cuál es tu periodo refractario. En general, hacerlo un par de horas antes de ir a follar funciona bien para la mayoría de hombres jóvenes.

Pero, como digo, esto puede variar. Así que puedes hacer la prueba haciéndote una paja y viendo después cuándo eres capaz de volver a estar cachondo con una erección suficiente como para follar.

Por último, si vives en pareja, valora la posibilidad de involucrarla. Esto depende de muchas cosas, claro, porque decirle que te haga una paja dos horas antes de follar puede ser un poco absurdo.

Pero si tu periodo refractario es de media hora, puedes decirle que te haga una mamada y luego estar esa media hora de juegos y comiéndola tú a ella. Para cuando estés duro, ella estará cachonda y podréis echar un buen polvo.

9. Mejora tu salud cardiovascular y tu físico en general

A ver, vamos a ser claros, el hecho de tener un mejor estado físico no va a hacer que tardes más en correrte. Pero, si tu problema no es tanto la estimulación cuanto que te cansas follando, pues mejorar tu estado físico sí te va a ayudar.

Además, hay que decir que, en muchas ocasiones, hay hombres que puede que se corran rápido en un primer polvo, pero que no tienen un periodo refractario muy alto. Es decir, que, al cabo de un rato, podrían echar un segundo polvo. Pero no lo hacen porque se han quedado reventados en el primero.

Si mejoras tu físico y tu aguante físico (valga la redundancia), esto no te pasará.

Un estudio del ISSM demostró que la salud del corazón puede mejorar varios aspectos de la vida de la persona, incluyendo el rendimiento durante el sexo.

Además, puedes notar una reducción de la ansiedad por anticipación al sentirte mejor contigo mismo.

Nosotros tenemos un artículo sobre por qué ponerse fit, y también tenemos guías específicas sobre cómo hacer cardio siendo hombre y entrenamientos HIIT. Échales un vistazo y mejora tu aguante en la cama a través de la mejora de tu estado físico.

10. Yoga o ejercicios de respiración

Según este estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, el yoga y los ejercicios de respiración pueden ayudar a mejorar la conciencia del cuerpo y el conocimiento de él que tenemos.

Esto se debe a que el yoga te ayuda a centrarte en el momento y a mejorar tu sensibilidad (no en plan sensiblero-emocional, sino en plan sensorial). Esto te ayudará con técnicas como la del punto de no retorno.

También puede ayudar a fortalecer los músculos necesarios para la eyaculación, dependiendo del tipo de yoga que practiques.

Para tener un buen sexo es importante estar relajado, y el yoga puede ayudarte con ello. Y, además, también puede ayudarte con la ansiedad por anticipación.

Otro punto importante es el de la respiración.

Verás, cuando estás excitado, la respiración aumenta. Cuando estás tranquilo, la respiración es más relajada.

¡Pero cuidado! Esto puede ir en las dos direcciones. Es decir, la respiración puede variar según cómo te sientas… ¡Pero también puede cambiar cómo te sientes según cómo respiras!

Y, para aprender a controlar la respiración, el yoga va de puta madre (y tiene muchos otros beneficios, como explicamos en nuestro artículo sobre los beneficios del yoga para hombres).

Respirando profundamente puedes reducir la excitación sexual y controlarte más, y, con ello puedes aguantar más en la cama.

Hay que decir que muchos de estos beneficios también los puedes obtener con otros tipos de meditación (nosotros tenemos una guía sobre los beneficios de la meditación, también).

Ahora, ¿cómo se aprende a hacer yoga?

Pues lo mejor es apuntarse a una clase en tu zona. También puedes probarlo con vídeos que haya por internet, pero lo mejor es practicarlo in situ. Además, en las clases de yoga hay muchas chavalas e igual ligas con alguna.

Dos pájaros de un tiro.

Simplemente, cuando vayas, dile al instructor que te interesa aprender a controlar bien tu respiración sobre todo (aunque tampoco deberías despreciar las demás enseñanzas, porque, como decimos, el yoga tiene múltiples beneficios).

12. Usa condones desensibilizantes

Básicamente, estos preservativos funcionan como funcionaban los geles y los sprays que mencionábamos más arriba. Tienen una pequeña cantidad de lidocaína u otro anestésico local y hacen que notes menos el rozamiento, reduciendo tu excitación sexual.

Por supuesto, sólo está por dentro, de forma que no insensibiliza a tu chica (al menos esto es en la teoría, en la práctica, al venir enrollados sobre sí mismos, no sé yo si es tan así, pero bueno).

El problema es que, en general, estos preservativos tienen una cantidad muy baja de anestésico, por lo que igual no notas mucha diferencia.

Pero quién sabe, cada tío es un mundo, puedes probar y ver si te funcionan.

Además, tienen la ventaja de que si tienes sexo casual con alguna chavala, es mucho más fácil sacar este condón que ir al lavabo a ponerte el gel (y eso contando con que lo hagáis en tu casa).

13. Habla con tu pareja

Si tienes pareja, es importante que hables con ella.

Piensa que quizá tu pareja asuma erróneamente que no quieres tener relaciones sexuales con ella. O a saber qué pajas mentales se hace. Es importante hablar.

Tu pareja será más comprensiva y estará más dispuesta a ayudarte una vez que tenga una idea de lo que está pasando.

La mayoría de los hombres son más autocríticos con sus capacidades sexuales que las propias mujeres. Suele ser una cuestión de ego.

Y, de hecho, si le planteas aumentar los preliminares e ir parando un poquito cada vez mientras follas para seguir los consejos de esta guía, lo que vas a hacer es darle una alegría, porque ellas no disfrutan del sexo con el mete-saca rápido como nosotros.

Así que no te agobies y habla con ella.

En el caso de que no tengas pareja es un poco más complicado. Como dijimos más arriba, deberás valorar en cada caso hasta qué punto conviene comentarle tu problema o no a la chica.

Depende de la simpatía que le veas, de cómo te sientas ese día en cuanto a seguridad, de cuánto te excite… En fin, mil cosas. Tienes que valorar tú mismo la situación y decidirte a comentárselo o no.

En general, si tienes un problema serio hasta el punto de la ansiedad y el miedo, yo te recomiendo comentarlo siempre. Obviamente, en un buen momento, no a la primera de cambio y sin contexto. Pero comentarlo siempre.

¿Por qué? Pues porque si no igual luego le ves la cara de frustración o incluso te suelta alguna crueldad. Si le avisas, en cambio, pueden pasar dos cosas: Que folléis y esté más simpática y te ayude con la situación o que no folléis. Y, si no folláis, no tienes una mala experiencia, así que tu ansiedad no se ve alimentada otra vez.

Si tu problema es que te gustaría aguantar más pero tampoco llega al punto de suponerte un gran drama, pues no hace falta que lo comentes. Echas el polvo, lo haces lo mejor que puedas poniendo en práctica los trucos de esta guía y, si aun así no se queda satisfecha, pues que llore.

14. Incorpora juguetes

Ya hemos hablado de que no todo es mete-saca. Pues bien, puedes utilizar juguetes sexuales para condimentar los juegos preliminares.

Esto hará que tu pareja esté aún más excitada, con todos los beneficios que mencionamos anteriormente.

Por otro lado, puedes usar anillos para el pene.

Una vez erecto, usar un anillo para el pene restringirá el flujo de sangre. El resultado es una erección más fuerte. Además, dificultan un poco la eyaculación (aunque tampoco demasiado, así que tienes que seguir yendo con cuidado).

En general, el uso de juguetes aumenta las posibilidades en la cama, así que puedes jugar más y, en consecuencia, tener más tablas para manejar la situación cuando llegues al punto de no retorno.

15. Circuncisión

La circuncisión es un tema complejo porque no deja de ser una pequeña mutilación y cuando se hace a niños casi recién nacidos pues es una movida de derechos y demás en la que no vamos a entrar.

Pero, en adultos, la circuncisión es una decisión libre.

Pues bien, hay ciertos estudios que apuntan a que la sensibilidad del pene circuncidado es ligeramente inferior a la del pene sin circuncidar. Algo parecido a la diferencia que hay entre la parte externa e interna de los labios.

A menor sensibilidad, menor excitación, claro, y eso puede ayudarte a retrasar la eyaculación.

¿El problema? ¡Pues que no tiene vuelta atrás!

Y estamos hablando de que te hagas menos sensible. Es decir, de que disfrutes menos del sexo (aunque sea sólo marginalmente).

Por eso, nuestra recomendación es pasar de este punto y practicar todas las demás recomendaciones que estamos haciendo en esta guía.

No obstante, lo incluyo porque, oye, quizá tú estés dispuesto a recurrir a ello.

16. Extracto de Hierba de San Juan

Varios estudios (entre ellos este estudio científico) han mostrado que la hierba de San Juan puede ayudar a controlar la eyaculación precoz y a aguantar más en la cama (además de tener otros beneficios).

La hierba de San Juan es un suplemento muy común que se puede encontrar en casi cualquier herbolario o tienda que tenga una sección de vitaminas.

Como decimos, varios estudios han demostrado que la hierba de San Juan puede utilizarse para prevenir la eyaculación precoz, tanto directamente como de forma indirecta.

Parece que la hierba tiene un efecto positivo sobre los neurotransmisores como la serotonina, lo que sería un efecto indirecto sobre el control de la eyaculación, puesto que, para aguantar bien en la cama (como para tener erecciones), necesitas un buen balance de neurotransmisores.

En cuanto a los efectos directos, según un estudio, la hierba de San Juan “aumentó la duración de las relaciones sexuales antes de la eyaculación tanto en hombres con y sin quejas de eyaculación precoz“. Después de la hiperforina (el principio activo de la hierba de San Juan), tanto los hombres como sus parejas sintieron más satisfacción sexual.

Otro estudio descubrió que la Hierba de San Juan “inhibe la contractilidad de los conductos deferentes de ratas y humanos“. Esto significa que el suplemento podría beneficiar directamente a los chicos que experimentan eyaculación precoz.

17. Distráete

Tu mente es un factor importante en tu capacidad para permanecer más tiempo en la cama. Si estás pensando en lo cachondo que estás, en lo que estás haciendo o en lo buena que está la chavala con la que estás, es normal que te corras.

Lo que debes hacer cuando estés con un grado alto de excitación es pensar en otra cosa que no te excite.

Intenta pensar en las facturas sin pagar. También puedes imaginarte atascado en el tráfico o a tu suegra llamando al timbre. Algo que te moleste y que no te excite.

Esto no es un remedio milagroso. La excitación física sigue estando ahí. Pero te puede permitir alargar un poco más el polvo y tardar más en llegar al punto de no retorno.

Bien gestionado junto a los ejercicios de Kegel, el sexo sin penetración y la buena gestión del periodo refractario, puede permitirte alcanzar sesiones de sexo de varias horas.

18. Folla más

Con todo lo que hemos venido comentando, esto te va a sonar repetitivo, pero es importante dejarlo claro: Si quieres follar mejor, tienes que follar más.

Nadie nace aprendido y es normal follar mal cuando se ha follado poco. Si tienes pareja y folláis a diario y aguantas muy poco, entonces tu problema es otro. Pero, en la mayoría de casos, el aguantar poco se debe a que no se tiene bastante experiencia en el sexo.

Así que folla más. Intenta salir más a ligar, búscate alguna amiga con derecho, acude a profesionales, líate con la vecina madura del quinto o lo que quieras. Pero folla más. Practica. La práctica hace al maestro.

Además, a base de follar más (y con más chicas), es probable que dejes de idealizar tanto a las mujeres, y eso haga que no tengas tanta ansiedad ni miedo y que no tengas esa súperexcitación que tienes ahora cuando estás follando.

Lo hemos comentado por ahí arriba: Normaliza el sexo.

19. Fármacos

Vivimos en el siglo XXI. Tenemos medicinas para prácticamente todo. Obviamente, recurrir a ellas de primeras no es la mejor opción. Pero, si has probado todo lo de esta guía y no has conseguido resolver el problema, puedes acudir a los fármacos.

Estos fármacos tienen que ser recetados por un médico, así que te tocará pasar por la consulta y tratar de convencerle de que te receten las pastillitas apropiadas (o comprarlas tú mismo en el mercado negro, con los riesgos que eso implica).

No obstante, ten en cuenta que todos los medicamentos tienen efectos secundarios (y más los de este tipo, que funcionan, en buena medida, afectando a tus neurotransmisores). Por ello deben ser el último recurso.

Acude a ellos sólo después de haber puesto en práctica todos los trucos y consejos de esta guía.

Si las soluciones que hemos dado en esta guía no te ayudan, puedes valorar acudir a un sexólogo.

Es posible que te dé vergüenza, pero… ¡Qué remedio!

La verdad, no tengo muy claro que un sexólogo te vaya a dar mejores consejos que los que estás leyendo aquí. Pero, por probar, no pierdes nada. Además, lo que sí va a ser capaz de aportarte de una forma muy superior a esta guía es el seguimiento para ver cómo avanzas.

Eso sí, en caso de ir, ten en cuenta lo siguiente:

  1. Asegúrate de que esté colegiado: El primer paso para encontrar un terapeuta sexual online es pedir la certificación. Para asegurarte de que tu terapeuta tiene licencia para practicar la terapia sexual, pide su certificación. Y, ya que estás, podrías interesarte por el tipo de psicología que practica. No te interesa que te cuente que estás reprimiendo en el subconsciente el deseo de follarte a tu madre. Buscas ciencia, no chorradas.
  2. Tranquilo: Tu terapeuta sexual no se sorprenderá si le cuentas cualquier cosa. Lo han oído todo. Programa tu cita hoy mismo y no te preocupes por la vergüenza. Tu sexólogo tiene las habilidades y el conocimiento para lidiar con los desafíos sexuales que le plantees.
  3. Terapia de pareja: En el caso de que tengas pareja y quieras tratarlo junto con ella (ya sea para mayor comodidad de ambos o porque tu problema ha afectado a la calidad de la relación en otros ámbitos), asegúrate de que el sexólogo también tiene aptitudes para tratar problemas de pareja.
  4. Tratamiento de los problemas subyacentes: Tu sexólogo puede ayudarte a tratar cualquier problema subyacente, como la ansiedad o la depresión. También puede detectar posibles problemas fisiológicos y derivarte al médico adecuado para abordarlos.

¿Cómo puedo saber si estoy mejorando?

Vale, ya tienes una cantidad enorme de consejos para aguantar más follando. Pero… ¿Cómo saber si, efectivamente, estás haciendo progresos?

Pues muy fácil: Cronometrándote.

Puedes coger un cronómetro y ver hasta dónde aguantas de normal. Y, después, ir cronometrando día tras día cuánto aguantas según vas aplicando estas técnicas.

Puedes complejizarlo más, calculando cuánto puedes estar masturbándote, cuánto tienes que pasar descansando una vez estás a punto de llegar al punto de no retorno, y cuánto puedes seguir masturbándote al retomar el asunto.

En fin, tienes muchas fórmulas. Pero tienes que cronometrarte y llevar un seguimiento. Como harías en el gimnasio.

Por supuesto, deberías intentar practicar también en pareja. En estos casos puede ser más complicado cronometrarte, sobre todo si no tienes novia y es una chica con la que has ligado por ahí.

Pero puedes ver la hora a la que empiezas y a la que acabas y hacerte una idea aproximada. O puedes poner el cronómetro del móvil con disimulo.

Lo que sea, pero tienes que ser capaz de medir tus progresos.

Puntos a tener en cuenta

Para terminar, vamos a ver algunos puntos a tener en cuenta en este tema de aguantar más en la cama:

  • Muchas las técnicas de esta guía están interrelacionadas
  • Si mejoras en una de las técnicas, es probable que los beneficios se trasladen a otras
  • Tendrás más éxito si abordas el problema desde distintos ángulos a la vez
  • Debido a lo anterior, no te limites a probar técnica por técnica. Prueba varias a la vez
  • Es perfectamente posible que no te funcionen todas las técnicas
  • Si una técnica no te funciona, ignórala. Encuentras las que te funcionan
  • Mejorar tu rendimiento sexual mejorará tu relación con tu pareja
  • Mejorar tu rendimiento sexual mejorará tu autoestima
  • Mejorar tu rendimiento sexual te permitirá encontrar una mejor pareja
  • En caso de que tengas pareja, involúcrala en el proceso. Eso hará que sea más fácil y, además, cuando superes el problema, lo sentiréis como algo que habéis logrado los dos y esos os hará estar más unidos

Y hasta aquí nuestra guía para retrasar la eyaculación y aguantar más en la cama. Sin duda, uno de los factores clave para ser mejor amante. Esperamos que te haya resultado útil y que nos cuentes qué tal te ha ido después de aplicar estos trucos (o, si tienes alguno más, dínoslo).

Artículo anteriorCómo disminuir el estrés: +30 consejos y trucos
Artículo siguienteBeneficios de tomar el sol desnudo
El equipo de redacción de MundoMarte, compuesto por especialistas en diversas áreas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí