¿Cómo ser mejor amante en la cama? Consejos para HOMBRES

En el post de hoy, analizaremos uno de los anhelos más presentes en la voluntad del hombre: Ser mejores en la cama.

Hoy, hablamos de cómo mejorar tus capacidades como hombre proveedor de placer, para que te conviertas en un empotrador al que todas las mujeres se rifan.

¿Por qué es importante ser bueno en el sexo?

Aprender a cómo ser mejor en la cama tiene ventajas absolutas, tanto si estás soltero como si tienes pareja estable. Analizaremos las dos posibilidades:

Si estás soltero

Si estás soltero, ser mejor amante en la cama te hará no pasar hambre nunca, sexualmente hablando, claro. Simplemente, te hará más atractivo (aunque hay otras claves a la hora de resultar atractivo para las mujeres).

Me explico: Si cada vez que ligas a tus parejas les parece que lo haces mejor que la media de sus polvos anteriores, y disfrutan más contigo que los demás, como norma general, te van a volver a llamar y vas a repetir.

Cuando te quieras dar cuenta, vas a tener un buen stock de tías.

En segundo lugar, las mujeres, cuando están en confianza, hablan más del sexo y de cómo se desenvuelven sus parejas sexuales.

Los hombres lo hacemos más hacia fuera, ya sabes, bravuconear con lo que le haríamos a tal o cual chica, pero no solemos dar muchos detalles de nuestros encuentros reales.

En este sentido, las mujeres suelen hacerlo al revés.

Por tanto, si lo haces bien, poco a poco puedes empezar a granjearte fama de empotrador, lo que hará que cada vez a más tías les pique la curiosidad, de forma exponencial. Puro marketing, que potenciará además tu autoconfianza.

Por otro lado, las mujeres son más tendente a elegir, como parejas a largo plazo, a hombres que las satisfacen sexualmente.

Así que si estás soltero, pero en búsqueda activa, ya sabes lo que tienes que hacer.

Si tienes pareja estable

En el caso de parejas monógamas es una cuestión puramente lógica. El sexo a veces no es lo más importante en la pareja, y existen otros factores que también ponderan alto. Pero sí es una cuestión clave.

Y es que está demostrado que el sexo placentero en la pareja se asocia a una duración más prolongada de la misma por la hormona de la oxitocina, como demostraron científicos de la Universidad de Bonn en un estudio.

En este caso, te interesa mejorar en el sexo por un motivo puramente egoísta: quieres darle placer a tu pareja para que no busque ese estímulo fuera de ella.

Además, cuánto mejor te desenvuelvas, más te lo va a pedir.

Y al final tu objetivo es compartir tu vida con esa persona, ¿no? Si lo haces de forma mediocre, terminaréis por reducir este hábito tan placentero y traerá insatisfacción y problemas a la relación.

Por tanto, aprender a ser mejor en la cama va a tener un impacto positivo en la pareja y de la confianza entre vosotros, incrementando el afecto y la fidelidad.

Claves para ser mejor amante en la cama

A continuación, te mencionamos algunas claves que te ayudarán a ser mejor amante en la cama:

La actitud es lo primero

Los hombres, por lo general, somos muy básicos en cuanto al sexo se refiere. Nuestra estimulación suele ser automática: vemos una tía que está buena y dispuesta a tener sexo con nosotros, y se nos activa la palanca instantáneamente. Somos gasolina.

Sin embargo, para las mujeres no es tan sencillo. Tienden a ser más diésel.

La explicación a esta diferencia la encontramos en la biología, que es la base de la selección sexual, como ya estableció el biólogo Charles Darwin hace unos 150 años

Los machos, durante todo el periodo evolutivo, tendemos a expandir nuestra semilla con el mayor número de hembras que se encuentren disponibles.

Para ello, competimos con el resto de machos y tenemos siempre “la caña preparada

Por el contrario, las hembras “filtran” a los machos y tienden a aceptar reproducirse con aquellos que resultan vencedores de la competición anterior. Por lo que el proceso es más complejo.

Es decir, que las mujeres se fijan en ciertas características de los machos a la hora de aparearse.

Y no hay que olvidarse que el fin último del sexo es la reproducción.

Entre estas características se encuentra el atractivo físico y la predisposición genética, claro está, pero, sobre todo, la actitud, y más concretamente la actitud de machote altivo.

Sí, no es una broma. Sabemos que está de moda y se pone como ejemplo el prototipo de hombre feminista, conciliador y aliado.

Pues bien, la evidencia científica nos demuestra que, estadísticamente, el hombre preocupado por emplear más tiempo en las labores del hogar (planchar, cocinar e ir con el carrito de la compra) tiene menos relaciones sexuales que sus homólogos que no colaboran en casa.

Hombres, de los de antes, al estilo James Dean o Charlie Sheen, atraen más a las mujeres, es un hecho.

Por otro lado, también tenemos estudios que evidencian que las mujeres se sienten más frecuentemente atraídas por aquellos hombres que no muestran interés en ellas.

El deshojar la margarita, ya sabes…”me quiere”, “no me quiere…” hacen que se pongan más cachondas y receptivas.

Jugar al despiste, con tiras y aflojas, puede ser una buena estrategia para predisponerlas a disfrutar más en la cama.

La mujer es mucho más mental

Ten presente que la mujer es un animal mucho más mental que el hombre. A nosotros nos ponen unas tetas delante y empalmamos. La metemos y nos corremos. Somos simples y vamos a lo que vamos.

La mujer es diferente.

Necesita mucha más estimulación. Y, cuando decimos esto, el novato suele pensar que nos referimos a estimular zonas erógenas un buen rato antes de meterla. Y eso es importante, pero hay un juego preliminar antes del juego preliminar.

Sí, lo sé, suena a coñazo, pero no lo es.

Las mujeres necesitan que su mente se ponga en modo cachondo antes de que lo haga su cuerpo. O, al menos, lo necesitan mucho más que los hombres (no vamos a negar que, en algunas ocasiones, una mujer se puede poner cachonda desde lo puramente físico, también).

La cuestión es que si juegas con ella, le susurras cositas que vayan subiendo de tono poco a poco, vas tocándola pero luego dejas de tocarla, etc., ella va a estar deseando follar y va a estar cachonda desde mucho antes de siquiera empezar a quitaros la ropa.

De hecho, piensa por un momento en esas ocasiones en que has tenido una novia o un ligue con la que no convivías y que veías una vez por semana. Y, durante la semana y, especialmente, el día antes y el mismo día antes de veros, le ibas diciendo lo que le ibas a hacer.

¿Verdad que luego la cosa iba como la seda? Eso es porque trabajabas esa excitación desde antes. Y funciona. Funciona muy bien.

Si vives en pareja, puedes hacer la prueba. Empieza desde por la mañana con algunos comentarios eróticos, continúa con mensajes cuando estéis trabajando, subiendo poco a poco el tono, hasta que, cuando falte poco para veros, le estés diciendo buenas guarradas.

Cuando os encontréis, echaréis un polvazo (siempre que ella haya estado receptiva desde el principio, claro, si estaba pasando de tu cara, pues no).

Agranda tu polla (sí, se puede)

¿El tamaño importa? Pues hombre, no es absolutamente determinante. Pero, como mínimo, algo influye.

Esto no quiere decir que a mayor tamaño mayor placer. Una polla descomunal puede pasarse de rosca y provocar dolor en la mujer, antes que placer. Hay matices.

No obstante, olvídate de esos mitos de pollas de 25 cm de las que seguramente has oído hablar o presumir a algún amigo. Eso sólo existe en el porno.

Además, a las mujeres no les va a gustar, por lo general, tan grandes. Un estudio de la Universidad de California, planteó esta cuestión a una muestra considerable de mujeres de todas las edades.

Del estudio, se desprendió que el tamaño favorito para ellas, de media, era de 16,3 cm de largo (empalmada, ojo, no en reposo) y 12,7 cm de ancho.

Sí, 12,7 cm de ancho. Pero no te vuelvas loco: se refiere al perímetro de la circunferencia de la polla, no a su diámetro. Aún así, es un grosor considerable.

Por tanto, las mujeres, de inicio, prefieren las pollas gordas a las pollas largas. Es un hecho.

Pero todo va a depender de cómo te desenvuelvas con ella y de la habilidad que tengas, de cómo la predispongas con tu actitud y lo que seas capaz de hacer con tu polla, tus caderas y tu cuerpo en general.

No obstante, de forma evidente, cuanto más optimices tu materia prima (el tamaño) el resto de habilidades se verán potenciadas.

Es decir, si tienes mucha labia está bien, puedes ligar, pero si encima eres guapo, ya lo bordas. Pues lo mismo con el tamaño.

Para ello, puedes hacer ejercicios que hagan que crezca tu polla. Nosotros tenemos una guía sobre cómo alargar y engordar el pene permanentemente. Porque, lo creas o no, es posible.

Aguanta más en la cama

Otro aspecto fundamental para ser bueno en el sexo es aguantar más en la cama. O al menos, lo mismo que ellas.

Sobre esto, sucede como con el tamaño. La clave es el justo medio. Ni mucho, ni poco.

Si tardas poco, vas a dejar insatisfecha. Y no queremos eso. Queremos que disfrute y que repita.

Si tardas mucho, puede que se canse o que incluso piense que no la atraes y eso hará que se frustre y se deteriore vuestra relación, sea del tipo que sea. No hagas caso del porno, no siempre más es mejor.

Aún así, las mujeres suelen tardar bastante más en llegar al orgasmo que los hombres, unos 13,46 minutos de media, como evidenció este estudio de la revista especializada “Journal of Sexual Medicine”

De este estudio también se desprende que, en términos de penetración, la postura favorita para ellas es la “amazona”, es decir, colocarse ellas encima.

Además, el estudio concluye en que hay 12 tipos de orgasmos femeninos, siendo el conseguido por la penetración el menos apetecible para ellas.

Por tanto, ahí hay margen de mejora. Trabájate ese cunnilingus para ajustarte a sus tiempos y, sobre todo, recuerda que la excitación de la mujer es mucho más mental que la del hombre. Asegúrate de ponerla bien cachonda antes y durante y llegará mucho más rápido.

¿Tienes amigos que dicen que duran 1 hora follando? Bueno, seguramente sean unos fantasmas. La realidad es que los hombres tardamos, de media, de 5 a 7 minutos, según un estudio de la clínica Boston Medical Group.

Por tanto, aguantar más e intentar sincronizarte con los tiempos de ellas, te hará ser mejor amante en la cama que la media.

Sometido a entrenamiento puedes mejorar bastante esta habilidad. Si tienes curiosidad, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo controlar la eyaculación y aguantar más en la cama.

Sé dominante

Viene relacionado con lo que hablábamos de la actitud.

Las mujeres, igual que los hombres tiene sus fantasías sexuales.

Sí, las mujeres también se masturban e incluso ven porno. De hecho, según un estudio del portal “Youporn” 1 de cada 4 usuarios es mujer.

Pero fue más llamativo el estudio hecho por otro portal de pornografía “Pornhub”, el cual mostró que las mujeres buscan con mayor frecuencia que los hombres en su plataforma videos de la categoría “Rough sex.

Para los no iniciados en el inglés, su traducción al castellano vendría a significar algo así como “sexo bruto” o “sexo violento”.

Por tanto, el análisis de estos datos, nos permite romper los clichés. Normalmente asociamos estas fantasías a los hombres. Incluso determinados altos cargos del Gobierno de España alertaron en su momento sobre ello.

Pero los fríos datos nos dicen que existe un amplio porcentaje de mujeres que se sienten atraídas por este tipo de conductas.

Por supuesto, no hay que confundir la fantasía con que quieran llevarlo a cabo en la realidad.

Pero es un hecho que es una fantasía que está más presente en mujeres que en hombres.

Por tanto, aplícatelo. Obviamente, siempre con comunicación y estableciendo límites con la pareja, pero es una forma positiva de experimentar.

Bebe menos

El alcohol tiene sus beneficios. En materia de relaciones, es un buen desinhibidor y puede facilitarte el ser más extrovertido y sociable y, en consecuencia, encontrar ligues. Esto está bien para personas que sean un poco más retraídas o introvertidas.

Sin embargo, hay que tener cuidado.

El alcohol puede producir letargo y hacer que te dé más pereza tener sexo.

Pero eso no es lo más importante. Lo más importante es que, como es un depresor del sistema nervioso central, tu cerebro va más lento y tarda más en mandar las señales adecuadas al cuerpo (y el cuerpo tarda más en recibirlas). Hasta el punto de que, a veces, directamente no llegan.

Y, sí, lo has adivinado, eso puede provocar disfunción eréctil. Sencillamente, si vas muy borracho, lo más probable es que no empalmes.

Y esto tiene algunos corolarios interesantes.

Piensa que, si eres una persona que tiene sexo habitualmente y vas muy borracho y no empalmas, pues bueno, sabes que es por eso y no te comes la cabeza.

Pero ponte en la piel de un chaval que tiene dificultades con el sexo o para ligar. Se toma un par de cubatas para ligar más y consigue irse con una chavala. Pero, cuando están en plena faena, nota que le cuesta empalmar.

Es por el alcohol, pero él empieza a comerse la cabeza, se pone nervioso y eso inicia un bucle en el que más nerviosismo implica más dificultad para empalmar, y eso a su vez genera más nerviosismo y, al final, se queda sin follar y con miedo a la próxima vez por si le pasa lo mismo.

Y todo se habría solucionado si se hubiese relajado o, más fácilmente, si no hubiese bebido.

La conclusión es: Bebe si te sirve para socializar más, pero ten cuidado, porque puede limitar tu desempeño en la cama.

Además, dejar de beber tiene muchos otros beneficios. Los contamos en este artículo sobre por qué deberías dejar de beber.

Deja de masturbarte (especialmente con porno)

Otro consejo importante es que dejes de masturbarte. La masturbación tiene multitud de perjuicios (los explicamos en nuestro artículo de razones para dejar de masturbarse), y algunos afectan a tu desempeño sexual.

La masturbación y, más específicamente, el porno, afectan al desempeño sexual por los siguientes motivos:

  • Crea expectativas falsas sobre las mujeres, y, después, la ver que la realidad es diferente, puede que no te pongas tan cachondo o no estés tan metido en el polvo como deberías.
  • Crea expectativas falsas sobre ti, porque estarás acostumbrado a ver pollas enormes y tíos que duran media hora follando y eso no es lo normal. Al no cumplir con esa expectativa irreal, puede que te frustres y transmitas malas emociones a tu pareja.
  • Genera reacciones dopaminérgicas que pueden no verse satisfechas con un simple polvo. Básicamente, tu cerebro puede llegar a asumir que debe ponerse cachondo cuando está frente al ordenador y no frente a una mujer de verdad.

En definitiva, dejar de masturbarse y de ver porno es una gran idea.

Otros consejos para ser mejor en la cama

Como te explicaba al principio del post, las mujeres son mucho más diésel que los hombres a la hora de ponerse cachondas. Hay que tener mano izquierda. Aplica estos consejos:

  • Preliminares. No vayas directo al grano. Juega con ella.
  • Sexo oral. Es una buena forma de ayudarla a excitarse del todo o, directamente, a provocarle el orgasmo. Entrénate.
  • Bésala en la boca y susúrrale cosas al oído. Lo que te nazca. Fluye
  • Crea tensión sexual: Ya sabes, el tira y afloja del que te hablaba referido a la actitud
  • Juega con su clítoris, pero no como si fuese un botón. Con delicadeza.
  • Cambia de postura y experimenta.
  • Cuida tu higiene personal. Esto no debiera ni siquiera de decirlo. Se presupone. Pero por si acaso.
  • Explórala y estate atento a sus reacciones.

En fin, que cada mujer es un mundo. Pero sí existe un denominador común que, más o menos, es el que te he expresado.

Aún así, intenta que tu estrategia sea flexible y adaptable a la mujer que tengas entre manos.

Bueno, pues creo que con esto ya te he dado los motivos básicos para aprender a cómo ser mejor en la cama, así como las nociones básicas para conseguirlo. Espero haberte ayudado a iniciar el camino.

Ya sabes, esto es colaborativo y entre hombres nos ayudamos. Quizás quieras guardarte esta información y reducir la competencia entre machos pero, si estás en plan buen samaritano y quieres ayudar a algún amigo, ¡compártele el post!

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