como montar oficina despacho en casa

Como ya explicamos en nuestro artículo sobre cómo ser más libre e independiente, es fundamental tener un trabajo y, si puede ser de autónomo, mejor. Y, si eres autónomo y trabajas desde casa, tienes que tener un buen despacho. Por eso, hoy, te contamos cómo diseñar tu oficina en casa.

Claves básicas para tener una buena oficina en casa

Empecemos por ver algunas claves básicas que debes tener en cuenta a la hora de diseñar una pequeña oficina en tu casa para trabajar. Después, en el siguiente apartado, te explicamos qué mobiliario no te puede faltar en esta oficina:

Ten un espacio específico para el trabajo

En primer lugar, es importante que tengas un lugar específico para trabajar.

Esto significa que sea tal y como sería una oficina normal en una empresa en la que trabajases por cuenta ajena: Es un lugar para el trabajo, no para el ocio, y también es un lugar tuyo, donde no puede entrar cualquier cuando quiera.

Los dos puntos son muy importantes:

En primer lugar, no puedes utilizar el mismo lugar en el que estás twitteando o jugando para trabajar. Tienen que ser lugares separados para que, cuando estés trabajando, el cerebro entre en modo trabajo. Si no, irás haciendo parones para ocio, y acabarás siendo menos productivo.

Es muy recomendable, de hecho, que tengas dos ordenadores: Uno para el ocio y otro para el trabajo. Y, en el del trabajo, no deberías tener todo ese ocio instalado (juegos, logins en webs de ocio, etc). De hecho, sería recomendable que uses un programa para bloquear webs y aumentar la productividad.

En segundo lugar, no puedes permitir que tu mujer, tus hijos, tu madre o tus compañeros de piso entren cuando quieran a molestar a tu lugar de trabajo. Estás trabajando, y eso debe quedar claro.

Esto no depende tanto del lugar y del diseño de la oficina en casa, sino de sentarte a hablar con esa persona y dejarle las cosas claras.

Utiliza tu propio estilo

Evidentemente, tratándose de tu oficina, es importante que tenga un diseño que te haga sentir cómodo a ti. Diséñala de tal forma que te guste, estés cómodo y te ayude a ser más productivo y trabajar mejor.

No obstante, nosotros te recomendamos no sobrecargar el lugar con demasiada cosa. En un entorno de trabajo, lo minimalista suele dar mejores resultados que lo rococó.

Pero eres libre para diseñarla como creas que te va a resultar más útil. Elige colores, distribuciones, diseños, disposiciones… Haz que tu oficina te sea cómoda, porque vas a pasar muchas horas en ella.

La iluminación es fundamental

Es IMPRESCINDIBLE que tu oficina tenga luz natural. De hecho, es muy recomendable que el escritorio donde estés trabajando esté junto a una ventana. Esto no es imprescindible, pero sí es muy aconsejable.

La explicación es sencilla: La luz natural nos hace trabajar mejor. Nos hace sentir más despiertos y vivos y, por tanto, aumenta nuestra productividad.

Trata de buscar la habitación mejor iluminada para montar tu despacho. Piensa que es más importante que la oficina esté bien iluminada que no que lo esté el dormitorio, porque, ahí, al fin y al cabo, lo que haces es dormir.

Más allá de eso, también la luz artificial es importante. Si trabajas cuando ya ha caído la noche, será importante que cuentes con una buena iluminación para estar concentrado y no tener que estar forzando la vista o teniendo la sensación de que es de noche.

En definitiva, la iluminación es fundamental.

Cuida la calidad del aire

Vas a pasar mucho tiempo trabajando y, probablemente, con la puerta y la ventana cerrada. Es posible incluso que seas fumador. En definitiva, la calidad del aire se va a deteriorar mucho. Así que conviene que resuelvas este inconveniente.

Para ello, puedes utilizar plantas (hablamos de ello un poco más abajo) o algún purificador de aire. También puedes ir abriendo de vez en cuando la ventana para ventilar.

La idea es que tengas un aire puro a tu alrededor, porque, lo creas o no, un aire viciado te hará trabajar de una forma menos eficaz (además de poder causarte problemas de salud o cansancio y fatiga adicional).

Aprovecha el espacio

Es probable que vivas en un piso no demasiado grande. Al fin y al cabo, es la realidad de la mayoría de personas en España. Si es así, deberás aprovechar bien el espacio.

Para aprovechar el espacio, deberás hacer uso de mobiliario funcional que pueda plegarse, replegarse, estirarse y, en definitiva, montarse cuando se necesite y ocultarse cuando no se necesite.

Tienes múltiples opciones a este respecto (sólo tienes que darte una vuelta por Ikea para comprobarlo), pero la cuestión es esa, aprovechar cada centímetro.

Hay que comentar dos cosas más a este respecto:

La primera, no sacrifiques comodidad por ocupar un poco menos de espacio. Está bien utilizar mobiliario funcional para aprovechar al máximo el espacio, pero lo principal es que, cuando todo esté desplegado y estés trabajando, estés lo más cómodo posible.

La segunda, en caso de no tener una habitación específica para tener tu oficina, crea un espacio artificial. Coloca alguna mampara o alguna cortina que te haga estar separado del resto de la habitación o del salón.

De esta forma, seguirás teniendo la sensación de estar en un lugar “tuyo” para trabajar. Y quienes vivan contigo también tendrán una “barrera física” que les hará tomar consciencia de que ese es tu lugar de trabajo.

No obstante, recuerda que lo mejor es tener una habitación específica.

Ten plantas

Las plantas son muy buenas porque limpian el aire, aportan frescor, algo de buen olor y te hacen sentir en un entorno más natural.

Está comprobado que aquellas oficinas que incluyen alguna planta tienen una mayor productividad.

Es normal: Al fin y al cabo, seguimos siendo animales y nos gusta estar en contacto con la naturaleza. No estamos hechos para pasarnos ocho horas en un escritorio frío y gris trabajando.

Las plantas nos ayudarán a sobrellevar más ese trabajo.

Organiza enchufes y cables

Es muy importante que el lugar lo tengas bien ordenado de cables y enchufes, para que no tengas por ahí nada molestando cuando estés trabajando (recuerda: tienes que ponerte las cosas fáciles, porque el simple hecho de teletrabajar ya es una dificultad en sí misma).

Para ello, lo primero que deberías hacer es, cuando estés organizando el espacio para tu despacho en casa, pensar en dónde van a estar los enchufes y dónde va a estar cada cosa que necesite conexión.

De esta forma, podrás montar la oficina en casa sin tener cables largos dando vueltas por lugares innecesarios.

También es recomendable que utilices cuantos más elementos inalámbricos, mejor, para así evitar tener cables innecesarios.

Y, por último, puedes utilizar sujetacables, grapas y cualquier otra fórmula para asentar los cables por la pared y por el escritorio para que no estén dando vueltas por ahí.

La idea es que te molesten lo menos posible.

Facilita el orden y la limpieza

Pero no sólo los cables pueden hacer que tu alrededor sea más incómodo. Cuando estés trabajando, inevitablemente irás generando basura e irá llenándose todo de cosas inservibles.

Es normal.

Lo que tienes que hacer es ponerte fácil la limpieza y el orden para que, cuando eso suceda, arreglarlo sea fácil.

Así que, desde el propio diseño de la oficina, piensa en dónde vas a colocar la papelera, la trituradora de papel, los archivadores y cualquier otra cosa que vayas a necesitar para mantener el orden en tu despacho.

Tenlo todo a mano, pero discreto y sin molestar, y, sobre todo, facilitando que todo esté limpio y ordenado.

No tengas cajones

Este es un consejo que me gustaría que me hubiesen dado cuando empecé a trabajar desde casa: No tengas cajones.

¿Sabes para qué sirven los cajones? Para guardar cosas inútiles.

Y eso, en una oficina, no es recomendable. En una oficina sólo debe haber cosas útiles y necesarias. Si algo no lo es, no debe estar en la oficina.

Si no tienes cajones, no tendrás la tentación de guardar esa mierda que no necesitas “por si acaso en algún momento me hace falta”.

No. Si no sirve, se tira.

Esto simplifica mucho a nivel mental el trabajo en la oficina y te ayuda a ser más productivo.

Cuidado con el WiFi

Por último, vas a tener que trabajar con internet constantemente, así que es fundamental que tengas una buena conexión a internet.

No puede ser que cada poco tiempo se te desconecte el internet o no tengas una conexión fluida.

Internet es fundamental en tu trabajo, así que tenlo de buena calidad. Si, por lo que sea, la habitación donde tienes la oficina está lejos del router, puede que tengas una mala conexión.

Si es el caso, tienes la opción de conectarte por cable al router o utilizar un amplificador WiFi.

Pero tener una mala conexión NO es una opción.

¿Qué necesito para mi despacho en casa?

Ahora, vistos los consejos generales, vamos a ver cuál es el mobiliario imprescindible para montar un despacho en tu casa. Evidentemente, en algunos casos, necesitarás más de lo que vamos a mencionar en esta lista (dependerá de tu trabajo). Esto es sólo lo básico e imprescindible:

Ordenador acorde a tus necesidades

En primer lugar, necesitas un buen ordenador. Y, como ya hemos dicho antes, necesitas un ordenador específico para el trabajo.

¿Qué ordenador?

Bueno, pues eso dependerá. Dependiendo del trabajo que hagas necesitarás un ordenador u otro.

Por ejemplo, si eres un redactor de contenidos como he sido yo durante mucho tiempo, pues no vas a necesitar un ordenador muy potente, porque te basta con poder enviar correos electrónicos y utilizar el Word.

Sin embargo, si tienes que hacer edición de vídeo o de audio o utilizar programas de diseño fotográfico o 3D, por decir algo, vas a necesitar bastante más potencia, y el ordenador que necesitarás será más potente.

En el primer caso, por ejemplo, te será suficiente con un ordenador portátil básico. En el segundo, necesitarás un ordenador de sobremesa bien potente.

No obstante, tú eres el que conoce cuál es su negocio y cuánta potencia necesita para su día a día, así que nadie mejor que tú para determinar cuál es el ordenador adecuado para tu trabajo.

Aquí tienes nuestra guía de compra de los mejores ordenadores de sobremesa y también te dejamos aquí nuestra guía de compra de los mejores ordenadores portátiles.

Buen escritorio

Tener un buen escritorio es importante, aunque tampoco es que haya muchísima dificultad a la hora de elegir uno.

Sólo deberías fijarte en tres grandes aspectos:

  1. Que la altura sea la apropiada para no tener que estar encorvado mientras trabajas.
  2. Que dispongas del suficiente espacio y superficie para tener encima todo lo que necesitas en el día a día de trabajo.
  3. Que sea resistente y, en caso de ser necesario, plegable para ocupar menos espacio.

Más allá de eso, no necesitas romperte mucho la cabeza a la hora de elegir un buen escritorio.

Aquí te dejo nuestra guía de compra de los mejores escritorios para tu oficina.

Silla ergonómica

La silla ergonómica sí que es una obligación y un mueble al que deberías dedicar tiempo. No es recomendable que elijas la primera opción que se te presente. Deberías hacer un buen estudio de diferentes opciones y elegir la mejor.

Piensa que vas a pasarte muchas horas sentado en ella, así que conviene que tenga una buena calidad y que sea 100% ergonómica, para evitar cualquier tipo de dolor o malestar que te pueda causar.

Una buena silla de oficina marca la diferencia entre sentirte fatigado a las dos horas de trabajo o poder estar ocho casi seguidas sin dolores ni malestar de ningún tipo.

Insisto: Hazme caso, aunque no me creas, elegir una muy buena silla es fundamental. Es el elemento de esta lista en el que más dinero deberías gastar y al que más tiempo deberías dedicar para encontrar la mejor opción.

Aquí tienes nuestra guía de compra de las mejores sillas ergonómicas para tu oficina.

Ratón vertical ergonómico

Si vas a trabajar desde casa varias horas al día, es recomendable que cuentes con un buen ratón ergonómico vertical.

Estos ratones tienen diferencias respecto a los tradicionales, puesto que, en lugar colocar la mano encima del ratón, la colocas de lado.

Esto es muy positivo para tu brazo, porque le permite estar en una posición más natural, evitando lesiones y dolores crónicos a largo plazo.

Utilizar un ratón vertical ergonómico es tanto más importante cuanto más utilices el ratón (por ejemplo, un diseñador gráfico lo necesitará más que un redactor).

No obstante, como el precio es más o menos el mismo, es recomendable que todo el mundo utilice el ratón ergonómico, aunque lo use poco.

También te dejamos por aquí nuestra guía de compra de los mejores ratones ergonómicos verticales.

Teclado mecánico (si usas ordenador de sobremesa)

Si utilizas un ordenador portátil, tendrás que comerte el teclado que traiga integrado (que, generalmente, es bastante malo). Si utilizas un ordenador de sobremesa, podrás elegir el teclado que mejor se adapte a tus necesidades.

En este caso, lo más recomendable es que optes por un teclado mecánico.

Los teclados mecánicos son mucho más ergonómicos y son mejores para trabajar, por eso te los recomendamos.

Evidentemente, pasa lo mismo que con el ratón ergonómico, pero a la inversa: Si eres redactor de contenidos, te interesa mucho más utilizar uno de estos teclados, mientras que, si eres diseñador gráfico, te importará un poco menos.

Pero, de nuevo, en cualquiera de los dos casos, si puedes elegir, apuesta por el teclado mecánico (además, tampoco son mucho más caros y la comodidad que aportan es bastante mayor).

Aquí tienes, también, nuestra guía de compra de los mejores teclados mecánicos.

Cascos con cancelación de ruido

Si vas a trabajar con música, algo de lo más habitual entre las personas que trabajamos desde casa, te recomiendo que te compres unos buenos cascos con cancelación de ruido.

Cuando utilizas uno de estos cascos o auriculares consigues meterte mucho más en el trabajo y estar muchísimo más focalizado. Gracias a ello, puedes ser más productivo.

Además, te permitirá aislarte de los ruidos de la casa, algo fundamental por lo que comentábamos antes de lo importante que resulta poder tener tu propio espacio para trabajar.

También puedes echar un vistazo a nuestra guía de compra de los mejores cascos con cancelación de ruido.

Reposapiés

El reposapiés es otro de esos elementos que rara vez se tienen en una oficina (sea en casa o no), pero que puede marcar la diferencia.

En el caso de que tengas una silla que te permita llegar con los pies al suelo, no te preocupes, no necesitas un reposapiés. Pero, si no llegas al suelo, sí lo necesitas.

Es importante que, mientras trabajas, el escritorio esté lo suficientemente alto como para que quede a la altura de tus codos doblados. Además, es importante que la silla quede a una altura aceptable para lograr esto mientras que los pies llegan al suelo.

Sin embargo, conseguir todo eso a la vez no es fácil. Así que, en el caso de que no puedas llegar con los pies al suelo, deberás usar un reposapiés.

Gracias a ello, tendrás una mejor postura mientras trabajas, evitando dolores y coger una mala postura a largo plazo (y, si ya has cogido una mala postura, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo corregir la postura de la espalda).

Aquí te dejo nuestra guía de compra de los mejores reposapiés para oficina.

Lámpara flexible

El siguiente elemento imprescindible en una oficina en casa es una lámpara flexible y bien manejable.

No te vale con cualquier lámpara fija. Necesitas una de tipo flexo y que, además, sea fácil de mover y orientar.

¿Por qué? Porque, si estás trabajando en algún trabajo, no puedes perder el tiempo moviendo para aquí o para allá la lámpara o fijando tuercas para que se mantenga en su sitio.

Necesitas que los movimientos sean rápidos y cómodos, para que no pierdas el foco mientras trabajas.

Piensa en el dentista y en cómo mueve el bicho ese con luz que tienes encima de ti mientras están arreglándote la boca. Necesitas algo así (salvando las distancias, claro). Algo que puedas mover con una mano y con máxima comodidad.

Aquí te dejo nuestra guía de compra de las mejores lámparas flexibles para escritorio.

Repetidor WiFi

Ya hemos comentado la importancia de tener una buena conexión a internet en tu oficina. Lo mejor es optar por un cable Ethernet desde el router, para tener la máxima velocidad de conexión posible. Pero, si eso no es posible, deberás optar por un repetidor WiFi.

El repetidor WiFi lo que hace es ampliar la señal del router, de tal forma que la señal que te llegaba con la mitad de potencia pase a llegarte con el 100%. De este modo, la velocidad de conexión aumenta y las caídas se reducen.

Obviamente, esto lo necesitarás si, por la distribución de tu hogar y el lugar en el que se encuentra el router te cuesta obtener buena conexión desde donde tienes la oficina. Si no es tu caso, no necesitas el repetidor WiFi.

En cualquier caso, también tenemos una guía de compra de los mejores repetidores WiFi.

Purificador de aire

Por último, como hemos dicho, necesitas tener aire limpio en tu oficina. Y la mejor forma de lograrlo es con un purificador de aire.

Este es un elemento del que puedes prescindir, por ejemplo, abriendo la ventana de vez en cuando para ventilar.

Pero si no quieres pasar frío en invierno, por ejemplo, o no tienes una ventana cómoda en la habitación donde has montado tu oficina, el purificador de aire puede ser una muy buena opción.

Éste se encargará de mantener el aire limpio y fresco, y eso te permitirá trabajar de una forma mucho más eficaz. Yo, desde que compré el mío, estoy muy contento y he notado cómo respiro mejor mientras trabajo y soy más productivo.

Es la típica cosa que no te crees hasta que lo pruebas tú mismo.

Aquí tienes nuestra guía de compra de los mejores purificadores de aire.

Como puedes ver, crear tu propio despacho en casa es sencillo. Lo único que necesitas es aplicar los consejos que te hemos dado y contar con el mobiliario adecuado. A partir de ahí, todo lo que tendrás que hacer es trabajar duro para tirar adelante tu negocio… ¡Cosa que no es nada fácil!

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