Cómo ser más elegante

Ser elegante es algo que se está perdiendo, pero que enamora y hace que te ganes el respeto de los demás. Por lo tanto, es importante que trabajes en ello. Hoy, te damos algunas claves sobre cómo ser más elegante.

1. Lee

Un hombre elegante es un hombre culto. Punto. No es posible un hombre elegante que sea, al mismo tiempo, un ignorante.

La gente cree que la elegancia es una cuestión de vestir y peinarse bien. Nada de eso. La elegancia está en el interior y se refleja en el exterior.

Si tu interior no es elegante, no puede serlo tu exterior.

2. Sé generoso

Por lo mismo que acabo de decir en el punto anterior, también debes ser generoso y buena persona con los demás.

No hay elegancia persona en una persona que se comporta mal constantemente con todo el mundo.

Incluso cuando piensas en esos personajes de ficción que son muy atractivos y elegantes y, en realidad, son los villanos de la película, lo cierto es que se comportan bien la mayoría del tiempo, aunque sus objetivos sean malvados.

Por tanto, sé generoso y buena persona. Una persona elegante es una persona magnánima.

3. No grites ni molestes (tampoco en Twitter)

Un hombre elegante no pierde el tiempo gritando ni molestando. Sabe hacerse entender sin levantar la voz y no necesita ser molesto por ningún motivo.

Esto se aplica tanto en el mundo offline, como en el mundo online.

Un hombre elegante es capaz de no pasar desapercibido sin necesidad de molestar ni gritar.

Una extensión de esto es el no ser estridente ni tratar de llamar la atención de forma visual. No vistas como una feria.

4. Encuentra la ropa que mejor encaja contigo

Cada persona tiene un tipo de ropa especial que le queda como un guante y que le sienta bien. Por eso existen los sastres.

En los tiempos que corren, vivimos en la época de la producción en serie y todos tenemos la misma ropa, la cual no está adaptada a nosotros.

Si quieres ser un hombre elegante, debes conocer qué tipo de ropa te queda bien y comprarla a tu medida.

Es caro, pero vale la pena.

5. Cuida tu calzado

El calzado es fundamental, porque da la medida de cuánto cuidas tu aspecto (y cuanto cuidas tu aspecto da la medida de cuánto respetas a los demás).

Da igual el calzado que utilices (aunque, como en el caso de la ropa, no debes ser estridente), siempre y cuando esté limpio.

Sí, lo que te decía tu madre era cierto: Un calzado limpio es síntoma de elegancia.

6. Encuentra el peinado y la barba que mejor encajan contigo

Cada persona tiene una fisonomía diferente, y cada fisonomía tiene un peinado y un corte de barba apropiado que permite mejorar su apariencia.

La clave es ser consciente de cuáles son las formas que hacen atractivo un rostro masculino y tratar de maximizarlos mediante el peinado y la barba.

7. Aprende a ser útil

Un hombre elegante aprecia la belleza sin utilidad, pero también aprecia la utilidad. Por ello, el hombre elegante disfruta con temas como la ingeniería. Y, por supuesto, tiene conocimientos al respecto.

Además, el hombre elegante es un hombre útil. Ningún hombre que sólo sea una cara bonita será jamás un hombre elegante, por muy bien que vista.

Tampoco serás un hombre elegante si eres muy culto y has leído las grandes obras de la literatura occidental, pero no sabes cambiar la rueda del coche.

Sé útil

8. Supera tus miedos

No es posible ser un hombre elegante si se tiene miedo. Un hombre elegante es un hombre que se enfrenta a sus miedos y los supera.

Las personas que están a su alrededor (especialmente las mujeres), entonces, ven que ese hombre puedes ofrecerles seguridad y protección.

Además, la autoridad de alguien que se sabe capaz de superar sus miedos es muy superior, y la autoridad hace que se te perciba como más elegante.

Recuerda que nosotros tenemos un artículo sobre cómo ser más valiente.

9. Aprende a disfrutar de las mujeres

Un hombre elegante disfruta de las mujeres.

Muchos hombres dicen disfrutar de las mujeres, pero lo cierto es que no es así. Disfrutan teniendo sexo con ellas, pero no pasando tiempo con ellas.

Un hombre elegante entiende el valor, las fortalezas y los puntos positivos de la mujer y disfruta de acceder a ellos a través de una charla distendida.

Además, un hombre elegante se siente cómodo rodeado por mujeres, sin miedo ni presión de ningún tipo.

Y, como última ventaja a este respecto, rodearse de mujeres atractivas y jóvenes es una forma magnífica de aumentar tu testosterona naturalmente.

10. No te dejes llevar por modas

Las modas son lo contrario a la elegancia.

Como hemos dicho antes, tienes que encontrar TU ropa ideal, TU corte de pelo y barba ideales, TU calzado ideal (y bien cuidado), etc.

¿Ves por dónde va la historia?

El asunto es diferenciarte y ser único, que es justo lo opuesto a seguir una moda.

Los hombres elegantes no siguen modas.

11. Aprende a remangarte la camisa

Literal y figuradamente.

Pero, en especial, figuradamente: Debes ser capaz de saber cuándo es hora de bajar al barro y hacerlo sin miedo.

Eso sí, no puedes estar todo el día en el barro. Si lo hicieras, serías un cerdo. Un hombre elegante sabe cuándo tiene que ensuciarse las manos y lo hace sin pudor, porque sabe que es lo que hay que hacer.

12. No te hagas selfies

No eres un mono de feria para consumo de terceros. No te hagas selfies y, si te los haces para guardar un recuerdo de un momento, no los publiques.

Y, por supuesto, ni se te ocurra tener Tik Tok.

13. Mejora tu sentido del humor

No hay elegancia sin sentido del humor. Pero tiene que ser un buen sentido del humor. El humor burdo no sólo no es elegante, sino todo lo contrario.

Esto puede tener ciertas excepciones en aquellos casos en los que se haga un humor burdo de forma postirónica, pero es una línea por la que es difícil caminar, así que ve con cuidado.

Además, para poder disfrutar de ese humor postirónico es necesario haber pasado, antes, por el humor refinado. Si no lo has hecho, no estás riéndote de un humor burdo postirónico, sólo te estás riendo de un humor burdo. A secas.

En definitiva, refina tu sentido del humor y serás más elegante.

14. No lleves joyas

Las joyas son para las mujeres.

Los hombres, como mucho, llevan reloj. Y no muy escandaloso (desde luego, nunca de oro).

Usar joyas no te hace parecer elegante, te hace parecer hortera.

15. Ten una buena postura

Una buena postura transmite seguridad y confianza en ti mismo, elementos imprescindibles a la hora de ser elegante.

Nosotros tenemos una guía sobre cómo corregir la postura de la espalda y otra sobre los mejores correctores de espalda. Deberías echarles un vistazo.

No se puede ser elegante estando encorvado. Piensa en Pablo Iglesias.

16. Demuestra determinación

Un hombre elegante es un hombre que sabe a dónde va y qué quiere. Es un hombre que muestra determinación y que está seguro de sí mismo.

Un hombre que da la mano como un paquete de salchichas o al que le tiembla la mano al agarrara a una mujer de la cintura para darle dos besos no puede ser nunca un hombre elegante.

La duda de un hombre elegante es inversamente proporcional a lo estresante que sea la situación y a lo bajo presión que se encuentre. Cuanta más presión, más decidido es.

Aquí tienes una guía que hemos escrito sobre cómo ser más decidido y determinado. Échale un ojo, que te será muy útil.

17. Lávate tú y lava tu coche

Evidentemente, debes estar aseado para ser un hombre elegante. No vas a vestir bien y a oler mal. Eso no tiene sentido.

Y, por supuesto, también debes lavar tu coche.

Y, cuando digo que debes lavar tu coche, digo que debes lavar y arreglar todo aquello que es tuyo.

Un hombre elegante cuida lo que es suyo y lo tiene en óptimas condiciones para que los demás así lo perciban.

Por eso, si quieres ser elegante, tienes que empezar por tener tu casa recogida y limpia. Igual que tú.

18. Apuesta por la sencillez

Un hombre elegante prefiere la sencillez, tanto para sí como para los demás.

Ya hemos dicho que un hombre elegante no busca llamar la atención, así que apostar por la sencillez es algo fundamental.

19. Cuida los detalles

El demonio se esconde en los detalles.

Un hombre elegante es plenamente consciente de ello y se esfuerza por cuidar esos pequeños detalles.

No se trata de ser perfeccionista, sino de ser consciente del valor de lo pequeño.

Cuida aquello que todo el mundo descuida y te mirarán con mejores ojos.

20. No lleves logotipos

No eres un cartel publicitario. Un hombre elegante no lleva logotipos.

Los logotipos son como las joyas, una horterada.

Si compras ropa cara, elige aquellas prendas que tengan el logo más pequeño. No quieres ir haciendo alarde. Eso no es elegante. Es hortera.

21. Respeta las tradiciones

Un hombre elegante respeta las tradiciones, aunque no esté de acuerdo con ellas.

Lo hace porque sabe que tienen un valor en sí mismas y porque respeta a los demás, quienes sí valoran dichas tradiciones.

Un hombre elegante sigue los ritos y les reconoce su valor, comportándose como se espera que lo haga.

22. Respeta los protocolos y las normas de cortesía

Para terminar, un hombre elegante respeta los protocolos y las normas de cortesía.

Vivimos en una época en la que respetar las normas de cortesía puede parecer algo antiguo. Sin embargo, las normas de cortesía y los protocolos existen por una razón.

Sin ellos, no somos más que salvajes.

Y ser elegante es lo opuesto a ser salvaje.

El hombre elegante lo sabe y, por ello, respeta los protocolos y sigue las normas de cortesía.

Como ves, las claves para ser más elegante tienen más que ver con la actitud que con la ropa y los complementos que utilizas. Un hombre elegante es elegante en traje, en chándal y desnudo. Y, sobre todo, sabe cuál es el momento para cada cosa.

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